Detectives psíquicos: investigación y videncia

Peter HurkosDurante varias décadas, un grupo de personas con supuestas capacidades extraordinarias para la hipnosis y la videncia, han ayudado a las autoridades de sus respectivos países en tareas de investigación de todo tipo.

Cuando la Policía se encuentra frente a un caso en el que no existen pruebas ni indicios y su resolución es todo un reto para la mente, entran en acción los “detectives psíquicos”. Existe un gran escepticismo acerca de las verdaderas capacidades de estas personas, pero los hechos parecen constatar que, de alguna manera, poseen cualidades que no comparten el resto de los mortales.

En la mayoría de los casos, estos “detectives psíquicos” -entre los que se han hecho famosos nombres como Greta Alexander, Dorothy Allison o Peter Hurkios- poseían un poderoso sentido de la intuición que les permitía localizar pruebas irrefutables en aquellos lugares por los que la Policía ya había pasado cientos de veces sin percatarse de estos detalles. Los “detectives psíquicos” están dotados de una capacidad de clarividencia sobrenatural, muy provechosa para aquellos que estén dispuestos a recurrir a técnicas de investigación fuera de las habituales. Y los resultados a lo largo de la historia constatan la utilidad de estas personas en casos complicados. Greta Alexander fue capaz de localizar un cadáver con sólo concentrarse en un mapa de la ciudad en la que se habia producido el crimen. Además, la detective pudo ver con claridad cómo iba a producirse ese descubrimiento, describiendo exactamente lo que sucedería apenas unos días después. En otras ocasiones, los “detectives psíquicos” han recurrido a sesiones de hipnosis para poder sacar algo en claro. Es el caso de Dorothy Allison, afamada detective estadounidense, que tras ser inducida a un estado hipnótico conseguía ver aspectos como la ropa que llevaba una víctima en el momento de su desaparición, el lugar en el que se produjo el rapto o el rincón en el que se escondía.

También se ha recurrido a la colaboración de los “detectives psíquicos” en casos relacionados con asesinatos en serie. La intervención de Peter Hurkos en el caso de “El estrangulador de Boston” fue decisiva. La Policía facilitó a Hurkos una gran cantidad de material acerca de las víctimas y los escenarios de los crímenes. El “detective psicológico” aportó datos que sorprendieron a las autoridades en tanto que nunca se habían filtrado a los medios de comunicación y era imposible que Hurkos los conociera. Además, de entre las 300 fotografías que le fueron entregadas, Peter Hurkos distinguió una que no pertenecía a los crímenes investigados y que la Policía había filtrado para poner a prueba las capacidades del detective. Finalmente, Hurkos determinó que un tal O’Brian -nombre en clave- había sido el autor de los crímenes y la Policía envió una orden de detención basándose en las declaraciones del vidente. Finalmente se determinó que O’Brian no era el asesino en serie, sino un tal Albert DeSalvo, condenado a cadena perpetua por todos los asesinatos. Sin embargo, Hurkos mantuvo siempre la versión de que O’Brian era el culpable y, en cualquier caso, éste ingresó voluntariamente en un hospital psiquiátrico.

También en España ha habido casos exitosos protagonizados por “detectives psíquicos”. Uno de los más sorprendentes se produjo en 1987 en la isla de Gran Canaria. Cinco niños del barrio capitalino de El Polvorín habían desaparecido. La Policía había estado buscando durante dos días sin dar con ningún rastro y los padres de los desaparecidos, desesperados, decidieron acudir a una famosa vidente de la isla, Lidia Padrón, para que interviniera en la búsqueda. Padrón aseguró desde el primer momento que los niños se encontraban en la cueva de “Pim-Pam”, pero la Policía, que ya había rastreado en la zona, hizo caso omiso a las palabras de la vidente. Un grupo de espeleólogos aficionados, entre los que que se encontraba el hermano de uno de los desaparecidos, decidió continuar por su cuenta con la búsqueda en la citada cueva y los niños fueron encontrados con vida. Los miembros de la Policía y de Protección Civil aseguraron que habían rastreado incluso con perros la zona en la que aparecieron los niños, y que no dieron con ningún indicio de que se encontraran allí atrapados.

Para muchos, las declaraciones de Lidia Padrón sólo fueron producto de la casualidad. Pero otros confían plenamente en la existencia de estas cualidades parapsicológicas que, en más de una ocasión, han sido utilizadas por las autoridades dado su alto porcentaje de acierto en casos que resultan especialmente complicados de resolver.

 

 

 

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