Desprendimientos, caídas de vallas y suspensión de clases

La alerta máxima en el Archipiélago obliga a extremar las precauciones.

Después de que el Gobierno de Canarias decidiera decretar la alerta máxima en las islas de la provincia occidental debido al riesgo de fuertes lluvias y vientos, las primeras consecuencias de este nuevo temporal que azota al Archipiélago empiezan a ponerse de manifiesto.

La isla de El Hierro se mantendrá incomunicada por mar durante la jornada del martes y del miércoles, mientras que en La Palma -donde ya se ha decretado el aviso rojo- se han cancelado las conexiones aéreas interinsulares. En Tenerife, la alerta naranja por vientos se elevará a roja durante el miércoles y en La Gomera se han registrado ráfagas de viento que alcanzan casi los 100 kilómetros por hora.

El temporal se ha manifestado con fuerza en la provincia de Santa Cruz de Tenerife desde la pasada madrugada: varias carreteras de Tenerife y La Gomera han tenido que ser cerradas debido a los desprendimientos y en varios municipios de estas dos islas se han producido caídas de vallas, postes de la luz y adornos navideños. Además, en el barrio santacrucero de San Andrés -uno de los más afectados de la capital tinerfeña siempre que las condiciones climatológicas son tan adversas- se ha cerrado la avenida principal como medida de precaución frente a la subida de la marea.

Se espera que las precipitaciones más intensas se produzcan a partir de las 18.00 horas y que las tormentas puedan descargar hasta 120 litros de agua por metro cuadrado en el transcurso de las siguientes doce horas.

Por otro lado, el Gobierno de Canarias ha informado de la suspensión de la actividad escolar, para mañana miércoles, en las islas de la provincia occidental y Gran Canaria.

 

 

El Ilustrador

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