Archivada la denuncia sobre la piscifactoría de Aguamansa

Piscifactoría de Aguamansa

Piscifactoría de Aguamansa

El auto dicta que no hubo riesgos para la salud y que el cierre de las instalaciones se debió a un problema administrativo

Los trabajadores del Cabildo de Tenerife investigados por el funcionamiento de la piscifactoría de Aguamansa no incurrieron en ninguno de los tres delitos por los que han sido investigados: delito alimentario, contaminación del agua destinada a consumo humano y maltrato animal. El auto recoge que dichos empleados se vieron obligados a paralizar la actividad en las instalaciones acatando una orden procedente de Salud Pública, si bien en ningún momento se produjo una situación de riesgo para la salud de los consumidores.

El cierre de la piscifactoría de Aguamansa decretado por Salud Pública no se debió a la contaminación del agua de consumo

El Cabildo de Tenerife ha hecho hincapié en esta parte del auto dictado por el Juzgado de Primera Instancia de La Orotava en tanto que deja claro que la intervención de los trabajadores de la piscifactoría de Aguamansa nunca ha sido irregular.

Sin embargo, el repentino cese de la actividad como consecuencia de cuestiones de índole administrativo, acarreó una denuncia del servicio del Seprona de la Guardia Civil, en cuya causa se personaron Podemos y el PP considerando que los hechos podría ser constitutivos de delito.

Los trabajadores se vieron obligados a poner fin a la actividad el pasado mes de septiembre (con las consecuencias que ello supuso para los peces) tras recibir una orden proveniente del área de Salud de Tenerife del Gobierno de Canarias. Ahora que la denuncia interpuesta contra ellos ha sido archivada, el Cabildo afrontará con mayor optimismo el proceso de readaptación de estas infraestructuras para destinarlas a un uso didáctico.

 

El Ilustrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.