Demolición del edificio de Añaza después de 45 años

edificio de Añaza

Hotel abandonado de Añaza / Juanichi Marin

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife trabaja en un acuerdo que permita eliminar esta construcción del paisaje insular

El edificio de Añaza ha sido un tema polémico desde hace más de cuatro décadas. Su construcción comenzó en 1973, con el propósito de convertirse en un edificio de 741 apartamentos. De acuerdo a la legislación vigente en ese momento, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife le concedió la licencia pertinente, dentro de los marcos especiales de interés turístico.

“Sin embargo, los promotores abandonaron el proyecto en 1975, dejando un edificio en estructura como hoy lo conocemos: un edificio con planta en forma de Y griega, con 22 plantas de altura, sobre una superficie de 2.350 metros cuadrados y con una superficie edificada estimada de 40.000 metros cuadrados”. La construcción lleva más de 42 años paralizada y su presencia afea el paisaje de esta zona de la isla.

Las medidas previas a la demolición del edificio de Añaza se pondrán en marcha en el plazo de un mes

El concejal de Urbanismo, Carlos Tarife, detalló las dos líneas de actuación que sigue el Ayuntamiento, encaminadas a garantizar la seguridad, mediante la instalación de una red perimetral completa de 4 metros de altura, que impedirá el acceso al edificio; debidamente señalizada con advertencias de prohibición situadas cada diez metros en todo el perímetro. “Ésta es la medida inmediata que asumirá el Ayuntamiento, cuyo coste estimado es de 109.450 euros y que se ejecutará en el plazo de un mes aproximadamente”, concretó.

Además, desde el pasado otoño se encargó un peritaje técnico para averiguar el coste aproximado de la demolición y posterior recogida de escombros y restos, para hacer desaparecer la edificación del paisaje de Santa Cruz. Tarife ha señalado que “el informe técnico cifra en 1,8 millones de euros el coste de la desaparición del edificio”.

Con el fin de viabilizar la demolición a corto y medio plazo, el concejal de Urbanismo anunció que “hemos iniciado reuniones con la Agencia de Protección del Medio Urbano, y también lo haremos con la Dirección General de Costas (ya que 145 metros cuadrados del edificio son suelo rústico de protección costera), para alcanzar un acuerdo entre todas las administraciones que nos permita hacer efectivo el procedimiento de demolición con pleno entendimiento de todos”.

 

 

El Ilustrador

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