Del real sueldo y otros menos reales

La Constitución española en su artículo 65 señala que el Rey puede disponer libremente de la cantidad global que de los Presupuestos del Estado reciba para el sostenimiento de su Familia y Casa.

Por lo tanto cualquier transparencia en la distribución de esa cantidad es potestativa del Rey, en modo alguno obligatoria, no discutible pero no ajena a la lógica, por lo que es de agradecer que el Rey que ha decidido, por los motivos que solo a él corresponden señalar, mostrar en que se gastan los 8,4 millones de euros que figura en los Presupuestos del Estado (PGE) para sostenimiento de su Familia y Casa y quiera abrir la ventana de las cuentas que reflejan el gasto de la cantidad asignada, y consecuentemente a su critica.

En 2009, ya se nombró a iniciativa real un interventor y en el articulo que escribí con ese motivo titulado “El control del gasto publico de la Familia y Casa Real” señalaba que “el nombramiento de un interventor de la Casa de S.M. debe, en mi opinión, ser el comienzo de la elaboración de una estructura presupuestaria y fiscalizadora diferente de la Jefatura del Estado. Para ello hay que comenzar con integrar en una sola sección de los PGE todos los fondos necesarios para el desempeño de las funciones atribuidas al Jefe del Estado. En esa sección se deberían integrar los fondos de libre disposición que la Constitución concede al monarca en virtud del articulo 65 y que el Rey debe libremente dividir entre los correspondientes a su Familia y los correspondientes a su Casa para el pago de la estructura antes comentada, y por otra parte los créditos de apoyo a la Jefatura del Estado donde se incluyan el resto de fondos ahora repartidos por los PGE” Se trataba de conocer el coste total de la Jefatura del Estado.

Sin embargo esto no se ha hecho ¿por qué? La respuesta para mí es obvia: porque al unir los presupuestos dispersos en una sola sección de presupuestos se vería que el coste de la Jefatura del Estado es muy elevado.

El coste de la Jefatura del Estado en 2011 podría ser cercano a los 82,1 millones de euros (Me) de acuerdo con las cifras que expongo a continuación, en algunos casos estimativas:

– 45     Me Defensa (Guardia Real)
– 10     Me Patrimonio Nacional (Servicios a la Corona y actos de Estado)
–   6,2  Me Presidencia Gobierno (programa 911Q. “Apoyo a la gestión administrativa de la Jefatura del Estado”).
–   8,4  Me Programa 911M Jefatura del Estado. Asignación al Jefe del Estado
–   6     Me Interior (seguridad policía nacional y guardia civil. Estimación)
–   5     Me Hacienda (chóferes del PMM. Estimación).
–   1     Me Patrimonio Nacional (Mantenimiento Zarzuela. Estimación,)
–   0, 5 Me Ministerio exteriores (viajes oficiales al exterior)

Pero lo verdaderamente interesante no es lo que cuesta si no lo que vale, o mejor dicho de otra manera, si la institución vale lo que cuesta y viendo la categoría de los  políticos que se exhiben en las Cortes, las aberraciones de la mayoría de republicanos que se aferran a las dos repúblicas, (principalmente a la 2ª) felizmente terminadas, y aun cuando en el siglo XXI, la elección de presidente de la sociedad en que vivimos en mi opinión lo deba ser basado en mérito y capacidad, es tiempo, por ahora, dada la experiencia reciente, de no derrumbar las vigas maestras de la sociedad, aun cuando cueste más que otras  formas de estado u otras monarquías europeas, que al parecer, se han asentado mejor y tienen mejores cimientos, incluso teniendo en cuenta que el Rey, con un sueldo de 292.752 Euros sea una de las mayores fortunas de España (Forbes).

Pero, en tanto en cuanto la Constitución señale que la cantidad de 8,4 Millones puede ser gastada libremente ¿no es posible quizás, aplicar la lógica? ¿Por qué el Príncipe gana más que el Presidente del Gobierno? En mi opinión debería tener un sueldo similar al de Vicepresidente del Gobierno. ¿Por qué el Rey dispone de gastos de representación si son pagados siempre por Patrimonio Nacional o Exteriores?.

En la segunda vertiente de sueldos (“los menos reales”), existe una discrepancia digna de ser resaltada: la disparidad de sueldos de los máximos representantes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Si los poderes son iguales al ser los pilares de la administración de la sociedad lo lógico seria que hubiera uniformidad en los sueldos, incluso por una cuestión de imagen. ¿Por qué entonces se asignan diferentes salarios si siempre nos muestran que tiene la misma importancia? Sin embargo el Presidente del Congreso (153.000 €) casi dobla al Presidente del Gobierno (78.185 €), y el de éste es también inferior a los Presidentes del Tribunal Supremo (130.000 €) y del Constitucional (129.271 €) e incluso al del Defensor del Pueblo (115.376 €).

La homogenización en los sueldos de la Administración debería llevar a una escala donde los sueldos de los máximos representantes de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial tuvieran el mismo sueldo, el Príncipe el sueldo de la Vicepresidenta del Gobierno, e igual que los Presidentes de las CC.AA.

Teniendo en cuenta que la Hacienda General es competencia exclusiva del Estado, los sueldos de los funcionarios para la misma función deberían ser iguales en todas las Administraciones Publicas y los funcionarios no deberían poder trasladarse entre Administraciones, quedando en la Administración para la que han estudiado y opositado.

No se entiende, por ejemplo, que con motivo del nuevo Gobierno, funcionarios de Ayuntamientos sean nombrados Subsecretarios (Jefes de personal y servicios de un Ministerio) u otros cargos inferiores y en algunos casos al ser superiores los emolumentos del Ayuntamiento de donde proceden se buscan formas alegales para no perder su sueldo.

En fin, una cierta racionalidad, aprovechando que últimamente el Pisuerga pasa por Valladolid.

 

 

 

José Manuel Adán Carmona

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