Dead Vlei

Dead Vlei

Acacias muertas en Dead Vlei / Ikiwaner

El implacable avance del desierto

Es probable que las acacias de Dead Vlei, en el Parque Namib-Naukflut de Namibia lleven alrededor de 900 años muertas. En medio de la nada sus oscuras ramas se han mantenido ajenas al tiempo, retorciéndose entre la brisa implacable del desierto.

Su nombre es la mejor tarjeta de presentación de este peculiar lugar: Dead -en inglés, muerte– y Vlei -en afrikaans lago– son dos conceptos que reflejan con claridad el pasado y el presente de este cementerio de árboles petrificados.

El pasado floreciente de Dead Vlei

Hace 900 años las cosas debieron ser muy diferentes en este punto de la geografía de Namibia. En esta especie de valle desértico rodeado de dunas hubo en su tiempo una especie de pantano que surgió tras el desbordamiento del río Tsauchab. El agua alimentó durante mucho tiempo estas tierras en las que pudieron crecer y florecer las imponentes acacias que un día llenaron de vida y color el Parque Namib-Naukflut.

Pero el clima cambió drásticamente y el desierto invadió el valle, se acabaron las reservas de agua y los árboles se quedaron petrificados ante el avance funesto de la arena. Lo que pasó a continuación en Dead Vlei es un fenómeno muy curioso: en lugar de desaparecer por completo las acacias experimentaron un proceso de mineralización que los mantuvo como a cadáveres erguidos. La aridez de la zona ha impedido la descomposición de la madera y el sol les ha teñido la piel de negro, preservando una destrucción que tal vez dure eternamente.

Los atardeceres en Dead Vlei son espectaculares y quienes se aventuran a visitar este cementerio de árboles saben que las primeras horas de la mañana son las mejores para obtener unas fotografías espectaculares. Al ponerse el sol las dunas que rodean el lugar se vuelven de un naranja intenso y brillante que en contraste con la tétrica oscuridad de los árboles dan lugar a una imagen onírica sorprendente, similar a la de los cuadros más famosos de Van Gogh.

 

 

El Ilustrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.