Dame pan y llámame ‘Hund’

Encuentro Hispano-AlemánTras el estrepitoso fracaso de sus políticas de empleo, Fátima Báñez se encomienda a los santos germanos.

Como si las puertas del cielo se hubieran abierto de repente para los jóvenes españoles, nuestra dicharachera y devota ministra de trabajo, que en otros tiempos encomendaba el futuro laboral del país a la Virgen del Rocío, presenta ahora el último gran milagro por obra y gracia del PP: un acuerdo con Alemania para que anualmente 5.000 jóvenes puedan acceder a formación y prácticas en dicho país o a puestos de trabajo cualificados.

Con todo, es una de las escasas decisiones que ha tomado Fátima Báñez durante los últimos meses, en medio de un escenario catastrófico para el empleo. Ya hubo quien con mucho acierto vaticinó que esta mujer era un poco ‘empanadilla’, de las de Móstoles, me refiero. Y es que no hay que ser muy avispado para saber que esta medida, presentada a bombo y platillo como el ‘maravilloso tónico revitalizante del empleo juvenil’ no es más que otro engañoso brebaje para aplacar el dolor, pero no para curar la enfermedad.

Por un lado, porque sabiendo cómo funcionan estas cosas, los requisitos para optar a una de estas plazas serán tan exigentes que más que requisitos podríamos llamarlos ‘exquisitos’. Pero para conocer la verdadera naturaleza de estos condicionantes uno no tiene que conformarse con que se lo cuenten, sino vivirlo de primera mano. Es lo mismo que cuando me hablan de las ayudas a jóvenes emprendedores, del plan PREPARA o de ese dinerito que reparte el Gobierno a los que han agotado todas sus prestaciones. Si no es por una cosa, es por otra. El caso es que alguien se debe de estar hinchando  a limosnas, porque en mi caja de cartón aún no ha caído ni un céntimo.

Habrá que ver también cómo se plantean esas ‘prácticas profesionales’ en Alemania, porque pocas cosas han hecho más daño a la juventud de este país que programas del tipo ‘Españoles por el mundo’, todos triunfadores y con buenos puestos de trabajo. Habrá que entender por qué Alemania nos agarra por el pescuezo y al mismo tiempo nos tira migas de pan para que no muramos de inanición.

Y por último, habrá que hacer cálculos. Teniendo en cuenta que, según las últimas estadísticas, en España hay actualmente 1.732.300 de jóvenes desempleados, con un poco de suerte en un plazo de 346 años el problema del paro juvenil estará resuelto gracias a la divina intervención germana.

Igual es más fácil que te toque la lotería a que optes a una de estas plazas. Pero si algo me ha enseñado la Báñez es que no hay que perder la fe. Virgencita del agarradero, agárreme a mí primero.

 

Vagabundo Pérez
vagabundoperez.blogspot.com.es

 

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