‘Dallas Buyers Club’

Dallas Buyers ClubUna guerra contra la enfermedad y contra el poder de las farmacéuticas.

Parece que este año se han puesto de moda las historias biográficas, quizás porque en los tiempos que corren el cine necesita ‘castigar’ a su manera las injusticias sociales. También es cierto que se están haciendo películas para rendir homenaje a los que en su momento hicieron algo para lograr un cambio beneficioso para todos, como si la actualidad estuviera falta de héroes modernos dispuestos a dedicar sus vidas a hacer del mundo un lugar mejor.

En cualquier caso –lleguen o no a destiempo-, estos ‘homenajes’ a algunos de los ‘héroes’ de un siglo XX que ya nos parece tan distante, son beneficiosos no solo como recordatorio de lo que el ser humano es capaz de hacer, sino como incentivo para que esos cambios se sigan produciendo en el futuro.

Dallas Buyers Club es una de estas películas aleccionadoras que encienden el espíritu crítico del espectador, ilustran y entretienen. El pack completo. Jean-Marc ValléeC.R.A.Z.Y, Café de Flore– ha recuperado el personaje del héroe fracasado que, a pesar de llevar un estilo de vida fuera de las líneas socialmente aceptadas, provoca simpatía y despierta el afecto del público. El oscarizado Matthew McConaugheyMud, El chico del periódico– encarna al protagonista de esta historia real, Ron Woodroof, un vividor de poca monta, aficionado a las drogas y a las prostitutas que, tras ser diagnosticado de SIDA inicia su particular batalla contra la enfermedad y contra el poder de la industria farmacéutica.

El tándem protagonista se completa con la presencia de Jared Leto, –Las vidas posibles de Mr. Nobody, Réquiem por un sueño– , también ganador de un Oscar por su interpretación en esta película con el personaje de Rayon, un transexual enfermo de SIDA que ayudará a Woodroof en su guerra particular.

Dallas Buyers Club conmueve, sorprende –tanto por la caracterización de sus personajes como por el montaje de la narración-, divierte –la personalidad de sus protagonistas es atrapante- y deja abierta la brecha de la polémica entre la salud y el beneficio empresarial.

Celina Ranz Santana

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.