El cultivo de algas toma el relevo al del tomate

cultivo de algas

Cultivo de algas / Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

El Gobierno de Canarias se vuelca en la economía basada en la explotación de los recursos marinos

El nuevo año comienza con numerosos retos para el Ejecutivo regional, entre ellos el de lograr una mayor diversificación de la economía del archipiélago y expandir su crecimiento más allá de los ingresos relacionados con el turismo. En este sentido el cultivo de algas se ha planteado como una nueva alternativa a los cultivos tradicionales de las islas como el tomate, la plata o el plátano.

Se trata de la denominada ‘economía azul’, un sector que mueve más de 176 billones de euros al año en todo el mundo y en el que Canarias también quiere participar.

La biotecnología permitirá multiplicar por cinco el cultivo de algas en Canarias

La ‘economía azul’ es un término que se está poniendo de moda en todo el planeta. Fue acuñado por el economista belga Gunter Pauli y se refiere a un nuevo modelo de economía con perspectivas ecológicas y que no favorezca únicamente a los más ricos y poderosos.

Un término que se alza en contraposición a la ‘economía verde’ que, en opinión de Pauli, no es más que un engaño: sigue contaminando, destruye ecosistemas (aunque sea en menor grado) y eleva de manera sorprendente los precios de los productos, por lo que no resulta eficiente. En cambio la economía azul emplea al máximo todos los residuos y recursos de tal manera que, al mismo tiempo que elimina lo negativo y perjudicial, incrementa el bienestar y la salud del planeta y de sus habitantes.

El desarrollo de este nuevo escenario económico únicamente se puede entender a través de los avances en biotecnología. Sistemas que de una manera no contaminante permiten preparar el terreno para un mayor aprovechamiento de los residuos o todos aquellos aspectos que hasta ahora sólo eran considerados desperdicios y transformarlos en algo útil.

La isla de Gran Canaria lleva ya tiempo trabajando en el desarrollo de estas nuevas tecnologías con el fin de subirse a la ola de la ‘economía azul’ aportando por el cultivo de algas. A través de la inversión y los avances en biotecnologías se prevé un aumento de la capacidad productiva de las islas cinco veces superior al actual.

El Gobierno de Canarias, el Cabildo de Gran Canaria y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria se han volcado en el desarrollo de estos programas de investigación que en un futuro próximo permitirán a la isla un mayor aprovechamiento de sus recursos marinos de manera sostenible y ecológica.

Los compuestos de las algas marinas ya se emplean en determinados fármacos, se están empezando a estudiar para su aplicación en tratamientos de cáncer y alzheimer y también se emplean en otras áreas de negocio como el sector de la cosmética y de los combustibles biodegradables.

 

 

El Ilustrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.