Cuidado con los piojos de mar

piojos de mar

Así quedaron los pies de Sam Kanizay / JARROD KANIZAY

Estas diminutas criaturas no suelen atacar al ser humano, pero a veces la naturaleza no es perfecta

Cuando oigas eso de “tranquilo, que no muerde”, lo mejor es no bajar la guardia. Los instintos animales son incontrolables y muchas veces uno no sabe qué es lo que realmente puede suceder. En teoría, los denominados piojos de mar tampoco son seres agresivos con los humanos. En la práctica, el joven australiano Sam Kanizay puede demostrar todo lo contrario.

El extraño incidente con los piojos de mar

Sucedió hace apenas unos días en aguas australianas, donde el joven Sam Kanizay tomaba un baño sin saber a lo que se enfrentaba. El agua fría hizo que durante la media hora que duró el baño aproximadamente, el muchacho no se percatara de lo que estaba sucediendo. Pero mientras él disfrutaba de una agradable jornada de playa, cientos de piojos de mar se dedicaban a mordisquearle los pies.

El resultado fue que cuando Sam salió del agua se encontró unas piernas sangrantes y en carne viva de la canilla hacia abajo. Los piojos de agua, animales diminutos que se dedican a comerse los restos en descomposición que se encuentran en el agua, habían estado devorándole la piel de los pies. Las heridas eran superficiales, pero tan extensas que las extremidades presentaban un aspecto verdaderamente preocupante.

La hipótesis más probable es que el muchacho golpeara un animal muerto (por ejemplo, un cangrejo) y que esto revolucionara a los piojos de mar haciéndoles reaccionar de manera defensiva. O quizás fue únicamente una confusión y picotearan los pies de Sam creyendo que se trataba de carroña. Al tratarse de una exposición tan prolongada, las heridas resultantes de este ataque fueron considerables.

 

 

El Ilustrador

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