Cuevas del Agua

La CuevonaEl pueblo que se esconde tras la piedra.

La única manera de acceder a este pueblo del concejo de Ribadesella, en el Principado de Asturias, es atravesando una cavidad natural conocida como La Cuevona.

Ésta es la única vía de comunicación exterior de la que está dotado el pueblo de Cuevas de Agua, sin duda uno de los pueblos más curiosos de España. Una pequeña carretera atraviesa esta cavidad de paredes abruptas y grandiosas bóvedas que se prolongan durante más de 300 metros. Es una sensación extraña para los conductores que están acostumbrados a atravesar túneles artificiales y perfectamente diseñados para el camino. En esta ocasión es el camino el que ha tenido que adaptarse a la disposición interior de la gruta por lo que para los turistas es más interesante dejar el coche en la entrada y realizar el recorrido a pie.

La Cuevona está perfectamente iluminada, respetando los líquenes, hongos y algas que requieren de menos luz y mayor humedad para la supervivencia así como algunas especies animales como los murciélagos, que también viven al límite de esa luminosidad.

Los diferentes estratos de la piedra y su diferente coloración hacen de La Cuevona una galería de arte natural con una biodiversidad particular entre la que figuran la salamandra ciega, curiosas especie de ranas y diversos tipos de musgo, líquenes e incluso helechos que cuelgan de las paredes.

Por su parte, el pueblo de Cuevas de Agua, una vez atravesada la gruta se encuentra en un emplazamiento perfecto: a los pies de la montaña y orilla del río Sella. Es además un ejemplo muy característico de cómo un estilo de vida marcadamente rural se ha mantenido sin problemas hasta la actualidad gracias a la perfecta integración con el entorno. En los alrededores del pueblo se abren paso varias rutas de senderismo que permiten ver numerosos hórreos, molinos y otras muestras de la arquitectura tradicional de la zona.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.