Cuando lo imposible es imposible

José Manuel Adán

Después de unos días fuera de España leo las noticias con avidez y veo en los periódicos multitud de consejos con objeto de frenar a la izquierda radical, de la que ya se conocían las barbaridades que podrían hacer.

En el caso de la derecha, que es la que más me preocupa, ya que me siento liberal y republicano de los que aman la bandera actual y por descontado un patriota pero de derechas que defiende la propiedad privada, los consejos y recomendaciones se dirigen hacia Rajoy y su entorno. Imagino que esos periódicos no podrán decir en sus editoriales alto y claro que el primer problema es el Registrador. Por muchas recomendaciones de buena voluntad que le envíen al Registrador e incluso aunque este se aviniera a seguirlas todas, sería imposible ganar las elecciones. Yo en mi independencia manifiesto alto y claro que Rajoy es la condición “sine qua non” para que el denominado centro derecha gane las elecciones, quiero decir que debe irse cuanto antes y cuanto más rápido mejor.

La falta de pulso ante el desafío independentista, simbolizado en la última pitada al Jefe de Estado que debió abandonar el estadio junto al Jefe del Gobierno que cobardemente no asistió es una afrenta al resto de los españoles a quienes representan. La traición a los principios que le llevaron a ganar las elecciones con una mayoría absoluta asentada en el desprecio al anterior jefe del gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero y en la esperanza en la modificación e incluso supresión de las aberrantes leyes promulgadas en esa época, como las de memoria histórica, el matrimonio entre personas del mismo género con la posibilidad de adopción de niños lo que rompe la familia secular, la continuación de la ley del aborto, la subida de impuestos en contra de la idea mediante la cual la recaudación es mayor con menores impuestos, la continuación en la política exterior de la Alianza de Civilizaciones, el darle la espalda a la independencia judicial pilar primero de una sociedad democrática, la política antiterrorista con la suelta de asesinos y la no persecución de los no apresados, en fin son motivos de otro desprecio, esta vez para el Registrador Mariano Rajoy Brey. Si a esta traición total se suma la corrupción en el partido y en los gobiernos de las Comunidades y Municipios donde han gobernado y que ya están en los tribunales, el pasivo se me antoja insalvable.

Por el contrario el tal Registrador piensa que con el leve crecimiento económico que no hay que menospreciar, aunque ya están saliendo fondos millonarios de España y se están paralizando inversiones hasta que se disipe nuestro futuro en Noviembre, se logre llegar a la tasa de paro que tenía cuando comenzó el “rejoyato” aun cuando la deuda pública, fuente de casi toda financiación, alcance el 100% del PIB y esto sería suficiente activo para equilibrar tanto desastre a pesar de tener un pie fuera de la UE a mediados de 2012 ,ya que el desempleo es lo único importante, de ahí la frase del Registrador ”Hemos ganado las elecciones”. Ha tenido que ser, por fin, uno de sus “barones” quien le diga: ”Presidente, mírate en el espejo”. Esos barones nunca dijeron nada y también son responsables de este descalabro, así como el Presidente de honor y resto de comparsas que ahora empiezan a abandonar el barco ya que se ha perdido el partido en el País Vasco, así como en Cataluña por su política seguidista de la de los separatistas y ha resultado muy descalabrado en el resto de España, incluso en Canarias. Pero en mi opinión, esos barones deberían conseguir la celebración de un Congreso Extraordinario en el que se determinaran la no presentación del Presidente actual a las próximas elecciones generales, la búsqueda del mejor de los candidatos a las próximas elecciones generales y la plasmación del programa del PP en leyes incluso por la vía de urgencia, y derogación de las que heredó del contador de nubes antes de las próximas elecciones. En fin, volver al programa que le llevó a su éxito electoral y sobre todo sin Rajoy. Porque al Registrador hay que pedirle responsabilidades no solamente por la traición al programa con el que engañó a su electorado sino también por el daño que se va a producir en el futuro por los partidos radicales que gracias a su inacción van a ocupar ahora el poder. Estos partidos que cogen España con el déficit mayor de la zona todos vienen a gastar más, a no pagar la Deuda, a paralizar proyectos, a no cumplir la Ley , o solamente las que consideren injustas (una posible alcaldesa de Barcelona “dixit”). Por supuesto que será responsabilidad de quien cometa estos actos, administrativos o penales, pero qué duda cabe que el Registrador causante de la tormenta que viene tiene una gran parte de responsabilidad

Pero ¿Quién podría ser ese mirlo? Debería ser la persona elegida en unas elecciones libres dentro del partido y que pudiera abocar a la llegada ilusionante de gente capaz de levantar el partido con objeto de levantar España. Desde luego ninguno de los actuales. No veo a nadie que suscite ilusión a la gente que en su día votó al PP pudiera hacerle cambiar de opinión. Afortunadamente no soy político y los consejos que doy me los doy a mí mismo, por lo que me resultan altamente gratuitos.

La contención en la inversión ahora mismo a la espera de ver qué pasa con la situación política por parte de algunas multinacionales como JP. Morgan o Stichting Pensioenfonds ABP son muestras de lo que puede ocurrir en un futuro muy cercano con la implicación directa en el empleo. Justo ahora que gracias a la devaluación del euro frente al dólar (1,1 en vez de 1,3), lo que facilita las exportaciones, la bajada del precio del petróleo lo que debe incidir en la bajada del precio de la energía y la ayuda del Banco Central Europeo, llevamos más de veinte meses creando empleo y el sector servicios recupera el nivel de empleo de antes de la crisis. Sin embargo ahora nos encontramos en una situación política muy delicada, lo que impedirá la estabilización del crecimiento.

En Grecia la recaudación se ha derrumbado con el nuevo Gobierno. España prestó más de 35.000 millones de euros que perderemos, este es el rescate a Grecia. ¿Será este nuestro futuro o pedir un imposible es imposible?

 

José Manuel Adán

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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