Cuando la mediocridad se embadurna de prepotencia

Carlos Castañosa

… para disfrazar incapacidades y disimular complejos de inferioridad.

Teatro ‘Pérez Minik’: R.I.P

El proceso de rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo se ha convertido en un símbolo de lo que jamás debería sufrir una ciudadanía culta e inteligente,  maltratada por una gestión socio-política de intereses espurios que se alejan de la atención debida a las necesidades del “pueblo soberano”.  El que desde la buena fe, deposita su confianza en quienes, una vez apoltronados, se convierten en despóticos padres patrios que solo encuentran en el poder motivo de abuso en beneficio propio.

La flagrante especulación urbanística gestada hace treinta años con la operación de compra-venta del Ayuntamiento a la Congregación de La Asunción, según consta en el expediente al respecto, fue el comienzo de una operación con indicios de expolio -a las monjas se les pagó la doceava parte del valor oficial de tasación de los 30.000 m2 del inmueble-  que prosiguió con la sospechosa maniobra de construcción del Hotel Escuela en el interior del Parque; y al día de hoy continúa el proceso con la deplorable actuación de los actuales responsables de rescatar el patrimonio histórico y cultural para una ciudad que merece, cuanto menos, ser escuchada en la voz de sus vecinos.

Desde hace tres años, la Asociación que suscribe este testimonio, ha ofrecido su colaboración desinteresada a unas autoridades poco receptivas a la participación ciudadana. Mediante la aportación de ideas prácticas, viables y razonadas, desde una   perspectiva a ras de suelo, con intención de subsanar deficiencias oficiales, propias del desconocimiento o la simple desidia, solo se ha encontrado el rechazo frontal y la animadversión institucional hacia propuestas que tratan de dar forma a la legítima aspiración de una población que ama a su ciudad y la quiere limpia, ordenada, bien cuidada. Y sentir la satisfacción de ver respetados sus derechos fundamentales.

Los medios de comunicación, pieza fundamental para el éxito de toda reivindicación ciudadana, han mostrado un apoyo incondicional a esta causa. Sin ellos, la indefensión de quienes damos la cara sería absoluta. La agitación informativa actual, propiciada por la inminente demolición del ruinoso teatro Pérez Minik, obliga a esta Asociación a intentar responder las noticias que pretenden justificar la operación de derribo como solución a un problema que se les ha enquistado por su mala praxis.

Consideraciones:

El actual estado de ruina del antiguo teatro requiere una demolición de urgencia. Cierto. Sobre todo si consideramos que el brutal deterioro no es consecuencia de un simple abandono pasivo ni por la acción de la intemperie, sino un destrozo intencionado, como parte del proceso especulativo en marcha desde 1980.

Que se va a hacer un estudio para reconstruirlo cuando las condiciones económicas así lo permitan. ¡Qué tontería! Aparte de que nadie desinteresado y bien informado se lo cree, sería absurdo e innecesario por estar cubierta de sobra la oferta cultural en la ciudad -TEA, Auditorio, Guimerá…- Estaríamos ante  otro despilfarro inútil, a justificar luego con argumentos falaces.

Que no tiene valor arquitectónico y obstruye la vista del auténtico Bien de Interés Cultural, el antiguo Colegio de la Asunción y su placita de los cipreses. Cierto también; pero si de verdad les preocupa el respeto por el paisaje cultural, por favor, y de acuerdo con lo legislado al respecto, ¡retiren las vallas publicitarias de la entrada principal, eliminen los grafitis que jalonan el Parque y prohíban las grotescas e inadecuadas pintadas promocionales de la fachada!

– Lo más grave en el contexto de esta controversia, y también como símbolo generalizado de la ausencia total de sensibilidad humanitaria en Políticas Sociales, es la propuesta de realojo de las 17 personas que habitan el inmueble. Por cierto, ¡de escombros, nada!, pues el vertedero en que se había convertido tanto el interior del teatro como la placita de los cipreses -15 Tm. de basura y escombros- fue retirado hace un año por los actuales moradores del recinto que lo mantienen limpio y adecentado como ciudadanos cuidadosos con su entorno. A ellos, precisamente, no se les puede ofender con una propuesta de “búsquese un alquiler social de 200 €, que la Consejería o el Ayuntamiento se lo paga durante seis meses”. Semejante insulto a la dignidad de las personas induce a dudar de las verdaderas intenciones y la entidad moral de quienes están manejando esto. Solo demuestran que las personas les importan un mínimo indispensable para titulares de prensa y fotos de inauguraciones.

– Si la intencionalidad de los aquí denostados artífices del desaguisado en marcha, apuntase un mínimo de decencia, la primera medida a tomar, coste cero, sería reabrir ya la capilla neogótica, anexa al Colegio, declarada Bien de Interés Cultural con calificación de Monumento, en perfecto estado de conservación. Solo es abrir sus puertas y limpiar por dentro. Sus vidrieras del S. XIX, milagrosamente intactas, una acústica excelente, todo a favor de una utilización cultural del nivel que merece un privilegio que envidiaría cualquier capital normal de nuestra geografía. Su actividad, además, revitalizaría la deprimida zona urbana de Avda.  de Asuncionistas, actualmente dejada de la mano de Dios. Por cierto, rescatar la capilla para el culto religioso, sería otra opción con los mismos resultados positivos,  pero se necesitaría la voluntad reivindicativa de las autoridades eclesiásticas (?).

¿Quizá el “coste cero” sea un impedimento para esta sencilla propuesta por algún motivo especial?

 

La Asociación agradece el esfuerzo y los apoyos recibidos de los medios de comunicación, plataformas afines, formaciones políticas concienciadas al caso,  de una ciudadanía que ama su ciudad y desea estar informada con veracidad y transparencia.

Atentamente.

 

 

Carlos Castañosa

Secretario y portavoz de la Asociación “Por la Rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.