Creando problemas donde no los hay

Vandalismo en el TranvíaLa moda de aportar soluciones inmediatas a problemas inventados llega al tranvía de Tenerife después de varias semanas soltando en bucle las imágenes de unas cuantas incidencias nada fuera de lo común. Esa campaña de “desinformación ciudadana” ha causado efecto. Pero la industria de fabricación de problemas ya estaba lista para fabricar soluciones.

Era extraño que nueve meses después de los carnavales santacruceros salieran a la luz unas imágenes acerca de la inseguridad a bordo del tranvía en las noches de la ciudad. Nueve meses para la gestación de una maniobra política del Cabildo y del Ayuntamiento capitalino con el fin de justificar la creación de un cuerpo especial de seguridad ciudadana como es la Unipol, único en su especie no sólo por el tipo de agentes que lo integran sino por el cometido con el que apareció de la nada: proteger las calles de la peligrosísima ciudad de Santa Cruz de Tenerife.

Durante los últimos seis años los unipolos se han entrenado a fondo en las renovadas instalaciones del antiguo campo de tiro de Los Campitos, preparándose física y psicológicamente para patrullar las calles de una ciudad sin ley en la que las drogas, la delincuencia, la prostitución y las mafias locales han provocado que la gente no se atreva a salir a la calle a comprar el pan ni a pasear al perro al caer el sol. Bueno, esta podría ser una versión de los hechos. Al menos la versión que se pretende dar a través de los vídeos que han aparecido en los informativos –incluso a nivel nacional- y que han generado una polémica desmesurada en torno a algo que no tiene nada de novedoso.

Allí donde existe una multitud entregada a la fiesta nocturna, hay alcohol, hay drogas y hay problemas, con independencia del punto geográfico y de la edad de los implicados en el meollo. Así que no nos hagamos ni los sorprendidos ni los ofendidos. Hace unos meses se criticaba la imagen que el programa Callejeros había dado acerca del Carnaval en Santa Cruz de Tenerife. ¡Malditos godos, siempre buscando la forma de desprestigiar nuestra tierra guanche! Todos los medios de comunicación regionales se hicieron eco del asunto, del tratamiento denigrante de la fiesta más importante de Tenerife y de las consecuencias que ello podría acarrear en el turismo insular.

Pero un día, esos mismos medios de comunicación independientes (¿independientes de qué? ¿De la realidad?) aparecieron mostrando las imágenes de varias cámaras de seguridad que durante los carnavales habían captado algunas escenas de violencia tanto en el interior de los tranvías como en las principales paradas. Saltaron las alarmas: la violencia invade las calles. Se ha insistido mucho en que las imágenes pertenecían a las noches de Carnaval, pero lo cierto es que no eran más que un batiburillo de escenas –algunas realmente impactantes- de unos cuantos incidentes que no deben ser analizados fuera del contexto al que pertenecen. En cualquier caso, ya se había generado el problema, requisito indispensable para que nuestras autoridades salieran al auxilio del pobre e indefenso ciudadano. Y de manera igualmente espontánea, surgió la solución, con nombre de patrulla yanki, vestuario de agente especial y logotipo de banda callejera, entre lo quinqui y lo tuning: UNIPOL.

Así, seis años después de su creación, los unipolos tienen una misión real dentro de la sociedad santacrucera: velar por la seguridad en el tranvía en las noches del fin de semana y en las vísperas de festivos, momentos en los que los indeseables y salvajes jóvenes canarios se echan a las calles en manada para sembrar el terror. ¿Seremos capaces de superar esta crisis vandálica con ayuda de las fuerzas del bien?

http://vagabundoperez.blogspot.com/

Vagabundo Pérez

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