Controladores aéreos

Torre de control de Los RodeosCarlos Castañosa comenta el artículo de José Segura en el periódico La Opinión acerca de la polémica sobre los controladores aéreos.

Desde la más absoluta prudencia y con el respeto debido, me complace comentar un contenido  en el que se describe una situación irracional, en lo laboral y sobre todo en lo económico, en la que campean con impunidad los controladores aéreos. Profesión, según explica el Señor Segura en su escrito, ajena y distante de un contexto socio-económico en el que debieran corresponderse los emolumentos con la entidad profesional de los perceptores.

Sin cuestionar la profesionalidad de los controladores, resultan escandalosas las cifras macroeconómicas que se publican en dicho artículo,  como privilegiados sueldos de un colectivo cuyo poderío estriba en la endogamia del yo me lo guiso, yo me lo como.

Como primera reflexión, me pregunto…  la divulgación de las cantidades que perciben estos señores, ¿atenta de algún modo la LOPD (Ley Orgánica de Protección de Datos)?… Sucede que, como ciudadano común, en virtud de la citada Ley, yo no tengo acceso a lo que gana determinado abogado, cualquier médico, algún político, ni siquiera el fontanero que me cobra 26 € por el desplazamiento dentro de la ciudad… Creo que de no ser por el democrático derecho a la privacidad, nos encontraríamos ante sorpresas todavía más escandalosas que la que aquí se tratan… Aparte de que el sentido común me induce a cuestionar estas barbaridades por correlación a cuando en mi antiguo colectivo se sufría el acoso institucionalizado en orquestada campaña de desprestigio y manipulación de la opinión pública con mentiras tendentes a denigrar una profesión.

Y mi siguiente reflexión, Señor Segura, su artículo como pataleta de ciudadano afectado por las anomalías de la operación de control aéreo, resulta incluso aceptable. Ahora bien, como político responsable de distintas áreas en las que se ha movido dentro de un partido, bajo cuyos auspicios se gestó (año 1990) un ente llamado AENA, no parece razonable que con su gestión permitiese el desarrollo de dicho monopolio, incompatible con un Estado de Derecho, dentro del cual se configuró un gueto, la Escuela de Control, como una secta dentro de otra secta, la que hoy usted denigra desde una perspectiva que, cuanto menos, resulta llamativa.

Como apoyo a mi comentario, me permito remitirle a  sendos artículos publicados en AviacionDigital, periódico digital especializado en temas aeronáuticos:

1º.- “Quien es quién en la feudalización de AENA y Fomento”.

Firma de John White, publicado el 30/12/2009. Describe con profusión de datos cómo AENA es un foco de corrupción institucionalizada donde los intereses espurios se comparten en connivencia con Fomento.

2º.- “Incompatibilidades…”

Publicado como editorial el 04/01/2010. En el que se corrobora puntualmente cómo el señor Luís Rodríguez, Responsable de AESA (Mº de Fomento) aparece como consejero de CLASA (empresa de AENA)… Así, el negocio está servido…

Señor Segura, lo admiro por sus conocimientos y por la capacidad suya de ponerse en el lugar de los ciudadanos normales, pero por su condición de político ejerciente, estos ciudadanos tenemos la necesidad y obligación de exigirle solución a los problemas, no sólo que los plantee para crispar más los ánimos…

 

Enlace al artículo citado:

http://www.laopinion.es/firmas/2010/01/06/controladores-aereos/264438.html

 

Carlos Castañosa

Ex comandante de IBERIA

 

 

 

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