Condenan al SCS por el retraso del diagnóstico de un cáncer de mama

Sanidad deberá pagar 152.000 euros a una paciente de Tenerife.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Santa Cruz de Tenerife, ha estimado íntegramente la demanda interpuesta por los Servicios Jurídicos de El Defensor del Paciente en Canarias y ha condenado al pago de 152.000 euros al Servicio Canario de Salud -SCS- por el retraso en el diagnóstico de un cáncer de mama a una paciente que se vio obligada a acudir a la sanidad privada para tratarse. Aunque los servicios jurídicos del Gobierno de Canarias recurrieron la sentencia, el TSJC ha desestimado el recurso.

Los hechos se remontan a 2008, cuando la paciente acudió a su médico del SCS tras sentir dolor y un bulto en la mama izquierda, ésta le dio cita urgente para el servicio de ginecología para finales de septiembre de ese mismo año.

Según informan desde El Defensor del Paciente, debido a que el dolor en el pecho iba en aumento y ante el temor de que pudiera tratarse de un cáncer de mama, la paciente acudió al servicio de urgencias del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria el día 2 de Julio. El doctor solo apreció “el pecho izquierdo mayor que el otro”, sin ordenar ninguna prueba diagnóstica, ni tratamiento alguno.

Posteriormente, la afectada acudió a su cita en el servicio de ginecología del SCS, siendo atendida por otro doctor que manifestó que se trataba de “un bulto que salió solo y se irá sólo”, solicitando una ecografía de mama para enero de 2009 y citándola para consulta en febrero de 2009.

Por la persistencia del dolor y la lejanía en la realización de las pruebas, a finales de octubre de 2008, la paciente acudió a una consulta privada donde le diagnostican la existencia de un tumor de unos tres centímetros, remitiéndola de urgencia al servicio de patología mamaria del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria. Una vez allí fue informada para que acudiera de nuevo dentro de quince días para darle cita, “que la urgencia es relativa”.

Finalmente, la afectada ingresó por su propia iniciativa en la Clínica Universitaria de Navarra, donde tras realizarle una mamografía bilateral, ecografía y punción-biopsia de la lesión, fue tratada correctamente.

Dentro de todas las consecuencias sufridas, la paciente fue declarada incapacitada permanente para su profesión habitual por la imposibilidad de elevar sus brazos por encima del hombro.

Por su parte, el SCS negó su responsabilidad, por el hecho de que la afectada no acudió a su cita y que “solo se trató de un retraso de 13 días”.

 

 

El Ilustrador

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