Condenado a prisión por maltratar a una perra y dejarla al borde de la muerte

La juez no aprecia “el más mínimo signo de arrepentimiento” por parte del condenado y accede a la petición del Ministerio Fiscal

Según detalla la resolución judicial, el acusado era en octubre de 2012 poseedor de una perra raza pitbull de nombre Isa, a la que guardaba en unión de otros perros de la misma raza en un inmueble abandonado en Santa Cruz de Tenerife, “sabiendo que los perros podrían atacarse y provocarse un sufrimiento inaceptable” y “sin hacer nada por evitarlo”. Como consecuencia de esta decisión, el animal apareció con graves lesiones, lo que llevó al acusado a meterla en una maleta de mínimas dimensiones y arrojarla malherida a un contenedor de basura. A través de una vecina que escuchó los gemidos del animal las autoridades procedieron a su rescate y el Ministerio Fiscal acusó al propietario de maltratar a una perra hasta dejarla al borde de la muerte.

El condenado por maltratar a una perra cumplirá con la condena de prisión

A pesar de que se trata de una condena breve de tan sólo un año, el Ministerio Público siempre se interesó por que el acusado la cumpliera y así lo ha estimado la juez encargada de dictar sentencia. Al no detectar “el más mínimo signo de arrepentimiento” por maltratar a una perra, la autoridad judicial establece que el condenado actuó con ánimo de darle muerte y con saña, matices que han sido tenidos en cuenta en la sentencia.

Así pues, la sentencia accede a la petición de la representante del Ministerio Fiscal en el proceso y, a pesar de la escasa duración de la condena, deniega al imputado su remisión condicional, lo que quiere decir que, de devenir firme el fallo, el autor del maltrato irá efectivamente a prisión por sus actos.

Además de la condena penal, el acusado deberá pagar a la protectora de animales que acogió a la perra por los gastos dispensados de su asistencia desde que llegó al albergue hasta su completa sanación, y tendrá prohibido tener animales domésticos durante tres años.

 

 

El Ilustrador

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