‘Como reinas’

Como reinas

Como reinas

La película estadounidense que se rodó en Gran Canaria. Y poco más

Un mes después de que Como reinas se estrenara en EE.UU y a un mes escaso de que llegue a las salas de cine españolas, toca hacer una reflexión acerca de este trabajo pseudocinematográfico que parece más una inversión publicitaria de grupo Lopesan en uno de sus hoteles de sur de Gran Canaria que una verdadera película, no ya buena o mala, sino una película.

¿A quién se le ha ocurrido este invento? Estuvieron tantos meses vendiéndonos la moto en la prensa con noticias sobre el rodaje, la presencia de Shirley MacLaine y Jessica Lange en la isla y la cantidad de empleo directo e indirecto que estaba generando el rodaje (la misma historia manida de siempre) que me había interesado por el tema. No sé el sabor de boca que les habrá dejado a los estadounidenses, pero a mí, ni como espectadora poco exigente ni como canariona curiosa, me ha parecido que esto esté a la altura de un telefilm de domingo.

Un poco de la isla en ‘Como reinas’

Lo único que se salva de la película es ver lugares que te suenan. Y si no eres de Gran Canaria, ni eso. Se podría haber rodado en cualquier otro rincón bonito del mundo y ya. Se te habría olvidado, como si tal cosa, porque lo peor es que ni siquiera el escenario tiene tanto protagonismo como para que el espectador diga “Qué preciosidad, quiero ir a pasar mis próximas vacaciones a ése lugar tan maravilloso”. Al menos así la publicidad de la isla habría valido la pena.

Pero entre que el guión es tan flojo como la papada de Jorge Javier Vázquez, las actuaciones está a la altura de La que se avecina, los planos parecen de un capítulo de Ana y los siete, la iluminación está hecha con bombillas del Leroy Merlín y la música compuesta por uno de esos norteamericanos que se piensan que España es México, en Como reinas no se salva ni el apuntador.

Eso por no hablar del remate de los tomates, que es cuando aparece el omnipresente del cine español, Santiago Segura, para completar el cuadro, en una escena que pone a la isla a la altura de un episodio de Narcos. Disparate absoluto. Por todo ello, en esta crítica no me voy a molestar ni a contar de qué va Como reinas. Llegará a España en un mes y podrás ir a verla al cine y desengañarte: en este “gran plató natural” también se hacen muchas cosas que huelen a rancio y  a inversión publicitaria.

Celina Ranz Santana

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