Coldplay sube a primera

ColdplayLuisen Ramos

Los británicos presentaron el 20 de Mayo su nuevo show en Madrid y se posicionan en la primera línea de los grupos actuales.

Ha pasado poco tiempo desde que Chris Martin y compañía tocaran en Madrid, ya que decidieron presentar su nuevo disco a todo el mundo desde la Plaza de Toros de Las Ventas. Pero como ya comentamos, había mucha expectación para volver a vivir un concierto suyo. Quizá las personas que estuvieron en ese concierto nos esperábamos algo parecido a lo que allí vimos por Octubre, pero en realidad no estábamos preparados.

Las colas a las puertas del estadio ya se podían ver al mediodía e incluso aguantaron los primeros envites del agua. Gente venida de toda España no quería perder la oportunidad de verlos desde una buena posición. Como premio por la espera, podrían ver la actuación de Marina and the Diamons con quien Coldplay contaban como teloneros. Justo antes de que empezaran, una fuerte lluvia cayó sobre los asistentes y obligó a que actuaran bajo unas casetas para evitar problemas con la electricidad. Marina estuvo muy comunicativa y demostró que había hecho los deberes preparando algún discurso en español dirigido a sus fans. Su voz llenaba el estadio y estuvo impecable. Lástima de que el tiempo no acompañara para disfrutarla debidamente.

Cuando terminaron, ya había parado de llover, así que la gente que se encontraba refugiada en los aledaños de las gradas, ya estaban tomando posiciones para ver el directo más esperado de la noche con un escenario que prometía. Grandes círculos de 15 metros junto con torres llenas de altavoces y luces se estaban poniendo mientras que la impaciencia crecía.

Con cerca de media hora de retraso, finalmente el grupo, con la sintonía de la película de Regreso al Futuro, salió a escena. El público enloqueció y las pulseras que habían sido repartidas a la entrada comenzaban a brillar con los primeros compases de Hurts like Heaven. Se iban sucediendo las canciones de su nuevo disco My lo Xyloto junto con las canciones que los han llevado hasta donde están, como The Scientist o Yellow. Chris Martin se encuentra como pez en el agua en el escenario, transmitiendo no solo con su voz y su piano, sino también con sus movimientos y energía. Con sus pocos conocimientos de castellano, puede que ayudado de su mujer, hablaba frecuentemente provocando aún más empatía si cabe.

Por si fuera poco la calidad musical que pudieran aportar, esta vez no escatimaron en el resto de parafernalia. Fuegos artificiales dignos de una fiesta de cualquier localidad, junto con confetis que llenaban el cielo nos trasladaban a esos conciertos que siempre hemos soñado en los que suenan nuestras canciones y nos dejamos llevar por todo el ambiente que se crea.

En una época en la que parece que los conciertos multitudinarios (y caros) parecen tener su propia crisis, Colplay consigue igualarse a grupos como U2 o Bruce Springsteen con un espectáculo muy medido en tiempos y gestos, llenando estadios no sólo con la asistencia de fans, sino con espectáculo y música.

 

 

Luisen Ramos

@luisen

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