Ciudades bajo la tierra

Ciudades subterráneasLas ciudades subterráneas de Capadocia tienen 9.000 años de antigüedad y un complejo sistema de ventilación y puertas hidráulicas que permitiría albergar en su interior a más de un millón de personas.

Los orígenes de estas ciudades bajo la tierra, localizadas en la región turca de Capadocia –en el centro de Anatolia-, parecen remontarse a hace más de 9.000 años de antigüedad, coincidiendo con la última era glaciar. Pero los investigadores aún no han logrado esclarecer el motivo por el que los habitantes de la época decidieron construir estas laberínticas ciudades bajo la tierra. Se han encontrado hasta el momento 200 ciudades subterráneas que se extienden por todo el gran valle de Capadocia entre Nevsehir y Nigde-Kayseri, al sur de Ankara, y se estima que podrían existir más de 600. Sin embargo, únicamente se han estudiado 36 de ellas siendo la de Derinkuyu –que significa “pozo profundo”- la más importante, con 20 de niveles bajo la tierra, si bien sólo se puede visitar los ocho primeros.

Los estudios realizados al respecto barajan numerosas explicaciones para este fenómeno: cambios climáticos que obligaran a los habitantes a protegerse bajo la tierra, la invasión de otros pueblos que les hicieran buscar un nuevo sitio en el que habitar de forma segura o algún otro tipo de amenaza externa –y aquí ya se admiten todo tipo de teorías, desde la existencia de una raza superior hasta la llegada de los extraterrestres-. Lo cierto es que la capacidad de estas ciudades subterráneas –cuya primera “puerta” fue encontrada por un granjero que hacía obras en su casa- es demasiado grande y está demasiado estudiada para considerar que son únicamente producto de la casualidad y el ingenio.

Sin ir más lejos, la ciudad subterránea de Derinkuyu está perfectamente estructuradas y ventiladas para albergar a más de 10.000 personas algo que, para los reducidos índices de población de la época ya resulta sorprendente. En los ocho niveles transitables ya se pueden ver claros ejemplos de la organización de estas excavaciones en las que había espacios privados –hogares- y públicos destinados a las escuelas, los talleres, el ocio o la oración –algunas teorías señalan que los cristianos encontraron refugio en estas grutas-.

Y si todos estos datos no fueran suficientes para alimentar el misterio de estas ciudades que se esconden bajo la región de Capadocia, únicamente hay que prestar algo de atención a las particularidades arquitectónicas de estas construcciones y a la avanzada tecnología que se empleo para su construcción, teniendo en cuenta que datan del 7.000 a. de C. No es de extrañar que en 1985 la zona fuera declarada Patrimonio de la Humanidad, aunque muchos siguen pensando que más bien sería “patrimonio extraterrestre”.

 

 

 

 

 

 

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