Interior limita las visitas al CIE de Barranco Seco

CIE de Barranco Seco

El Ministerio del Interior limita las visitas al CIE de Barranco Seco

Numerosos cargos públicos y asociaciones no gubernamentales se quedaron a las puertas del centro durante la celebración del Día Internacional del Migrante

No es la primera ocasión en la que representantes públicos y asociaciones ciudadanas se quedan a las puertas de este Centro de Internamiento de Extranjeros de la capital grancanaria. El CIE de Barranco Seco volvió a limitar el acceso el pasado 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante, a numerosos colectivos y representantes de la vida política insular que querían participar de la visita al centro junto con otras personalidades que sí habían recibido la acreditación correspondiente por parte del Ministerio del Interior, entre ellas la juez de control de este centro, Victoria Rosell, y miembros de seis organizaciones civiles.

El día de la visita el director del CIE comunicó a los presentes en la entrada del centro que, por orden expresa del Ministerio ningún cargo político estaba autorizado para acceder en el centro, ante la sorpresa de muchos de los presentes, entre ellos el concejal de Participación Ciudadana y del Distrito Isleta-Puerto-Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Sergio Millares, que ha manifestado públicamente su indignación ante esta decisión del Gobierno de Mariano Rajoy: “No entendemos que se nos niegue hoy aquí la entrada a representantes de los ciudadanos, demostrando el Ministerio del Interior del gobierno de Rajoy una falta total y absoluta de transparencia cuando en otros centros los representantes públicos están pudiendo acceder sin tantos reparos”.

Situación complicada en CIE de Barranco Seco

Por su parte, la juez Victoria Rosell informaba a los presentes en la entrada del centro tras la realización de la visita acerca de cuáles había sido las condiciones con las que se había encontrado el lugar.

En general denunciaba la necesidad de mejorar la atención a las personas internadas y constataba que en ocasiones pasaban varios días entre la llegada de una persona al CIE de Barranco Seco y su valoración médica, algo que pone en riesgo no sólo la salud del nuevo interno sino de las personas que ya se encuentran en el centro.

Rosell también informaba de la falta de material básico para acomodar a los internos, tales como colchones, sábanas o mantas, y las quejas de algunos de ellos ante la insuficiencia de alimentos durante las comidas, algo en lo que el centro discrepa.

 

 

El Ilustrador

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