CC.OO. insiste en los derechos de los trabajadores de Naviera Armas

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Naviera Armas

El sindicato tilda de ‘autoritaria’ la actitud adoptada con los trabajadores de Naviera Armas y la vulneración de sus derechos fundamentales durante la negociación del convenio colectivo

Unai Sordo, secretario general de CC.OO., ha sido muy crítico con respecto a la actitud adoptada por la empresa para tratar de condicionar la negociación del nuevo convenio colectivo. Sordo advierte que talto el sindicato como su más de un millar de afiliados, no cejarán en la defensa de los derechos de los trabajadores de Naviera Armas.

En esta lucha tiene especial interés el despido de José Juan Santana, que tuvo que ser readmitido por la empresa después de que así lo determinaran los tribunales y que ha sido despedido por segunda vez. Se trata de un caso de reiterada persecución sindical “impresentable e impropia de una de las navieras más importantes de Europa, que actúa de una forma autoritaria propia del régimen anterior”, según señala el secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras Canarias (FSC-CC.OO.), Pedro Costeras.

La ‘persecución’ de los trabajadores de Naviera Armas se remonta a 2016

Hace cuatro años la naviera optó por bloquear la negociación del convenio colectivo del personal de tierra. Arrancaba entonces un período que el sindicato ha calificado de ‘persecución’ hacia los trabajadores, hasta el punto de adoptar actitudes antisindicales que vulneraban los derechos fundamentales de los trabajadores y sus representantes sindicales.

Fue este el caso de José Juan Santana, despedido por primera vez en 2017 en un “obvio intento de amedrentar a la plantilla, enviando el mensaje de que si eran capaces de descabezar a su máxima representación, protegido por todas las garantías sindicales, qué no serían capaces de hacer con el resto de la plantilla”.

El sindicato presentó una demanda de tutela de derecho fundamental contra el despido, pero cuando se retomó la negociación del convenio colectivo, la empresa convocó en junio de 2017 a José Juan Santana, que siguió ejerciendo legítimamente como presidente del comité de empresa, y le entregó una segunda carta de despido, ejerciendo lo que en el derecho laboral se conoce como un despido “ad cautelam”, previendo que perderían el juicio por el primer despido.

La justicia determinó que se trataba de un despido improcedente, obligando a la naviera a su readmisión. Ésta presentó un recurso para impedirlo, pero el 21 de noviembre de 2019 el Supremo emitió un auto indicando que éste no era admitido. Santana solicitó una vez más la readmisión y la empresa se lo negó. Este 2 de marzo habrá un nuevo juicio que podría dilatar otros tres años la reincorporación del trabajador a la empresa ya que es previsible que Naviera Armas lo pierda y recurra al Tribunal Superior de Justicia de Canarias y al Tribunal Supremo, “utilizando la justicia de forma temeraria para demostrar a la plantilla que por muchas garantías sindicales que tenga su presidente del comité de empresa, ellos pueden descabezarles y ponerlo en la calle”.

 

 

El Ilustrador

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