Cathedral Cove

Cathedral CoveUna puerta entre dos mundos.

A pesar de que su fama mundial le llegara prácticamente sin quererlo a través del cine, lo cierto es que Cathedral Cove, en la península neozelandesa de Coromandel, era ya todo un símbolo identificativo de la zona.

Fueron los jóvenes protagonistas de la película Las Crónicas de Narnia: El príncipe Caspian, los que dieron a conocer al mundo este pequeño paraje de raíces maoríes ubicado en una reserva natural que se extiende por 840 hectáreas. En la película, los protagonistas utilizaban un túnel para pasar de un mundo a otro, pero en la realidad, Cathedral Cove une dos pequeñas calas de la bahía, anualmente visitada por más de 150.000 turistas que se sienten atraídos por la espectacularidad de este paraje natural y por la posibilidades de ocio que ofrece, desde rutas de senderismo hasta inmersiones en aguas cristalinas.

 

 

El Ilustrador

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