Urna

Ya he reflexionado… Pero sigo anclado

Con el freno de mano atascado y sin poder quitarlo. La fiesta democrática que debiera ser una jornada electoral, la percibo como un conflicto de conciencia. El derecho consolidado de poder votar se convierte en un deber cívico de mucha responsabilidad, pero amargo como trampa saducea por la convicción de que vote a uno o a otros, la voy a pifiar; pues ninguno me ofrece garantía suficiente ni confianza en sus capacidades e intenciones

Alcantarilla

El gesto feo de taparse la nariz y mirar hacia otro lado

Insistimos en un tema, ya tratado con cierta intensidad en este “rincón” de opinión informativa, con la sola intención de compartir conocimientos y estimular la conciencia ciudadana en favor de soluciones a un gravísimo problema que no admite la resignación colectiva, ni la comodidad del que “mientras otros se partan la cara…”