Apriétese el cinturón

La oronda barriga de la política en Canarias no entiende de dietas ni de crisis. Mientras el grueso de la población se aprieta el cinturón en sus casas para llegar a fin de mes, hay quienes se aprietan el cinturón –pero el de seguridad- para llegar a otros lugares del mundo cómodamente sentados en sus butacas de primera clase.