Congreso diputados España

La España deshilachada

Hemos asistido al esperpéntico desenlace de una lucha de poltronas absolutamente salvaje, en la que todo vale y donde ninguno de los contendientes ha contemplado ni de lejos la conveniencia, interés o mínimo respeto por los derechos del pueblo, cuyos “legítimos” representantes se han lanzado a la vorágine con sus únicos objetivos  solo relacionados con el poder.

El gatillo flojo del insulto fácil

Ni radioyentes ni televidentes tenemos que soportar los exabruptos y procacidades que, con una falta de respeto improcedente hacia la audiencia, se prodigan en algunas situaciones de confrontación mediática donde, supuestos profesionales de la comunicación, discrepan sobre determinado tema que los convierte en adversarios ideológicos o defensores de intereses demasiado personales, camuflados de falsa bonhomía.