Brexit, cuanto antes por favor

José Manuel Adán

Las elecciones británicas ganadas por David Cameron el pasado 7 de Mayo llevan consigo por una parte una gran carga de competencias al Reino de Escocia con un nuevo Estatuto, que incluso una vez concedidas no llegarán a ninguna de las concedidas a las españolas.

Ni mencionar a las de las Comunidades Autónomas del País Vasco y Navarra, y por otra parte la de celebrar un referéndum con objeto de conocer la voluntad de los británicos de seguir perteneciendo a la Unión Europea en las actuales condiciones es decir sin integrarse en la Unión Monetaria al seguir manteniendo la Libra Esterlina, ni en el espacio Schengen, manteniendo su Opción de Salida -Opting Out- en relación al Espacio de Libertad Seguridad y Justicia y lo que es peor, seguir conduciendo en sentido contrario o bien desligarse completamente de la Unión Europea.

De los 59 escaños en los Comunes asignados a Escocia 56 han ido a las manos del Partido Nacionalista Escocés, partido independentista como cualquier partido nacionalista al perder el Partido Laborista 48 escaños, con lo que se puede presuponer la tormenta continuada que se avecina. Afortunadamente en los Comunes la mayoría conservadora ayudará a Cameron en su continuo equilibrio en un hilo.

La promesa de David Cameron de marcharse al final de este último periodo legislativo y la convocatoria del Referéndum para que los británicos decidan continuar o no en la Unión Europea también han sido razones para lograr la mayoría absoluta en contra de todos los sondeos.

Ya se han empezado a oír llantos jeremíacos al pensar que el Reino Unido podría separarse de la Unión Europea. La idea comprensiva de la marcha de Grecia sin ningún problema salvo para sus acreedores y por el contrario, la desgracia que supondría la salida de los británicos ha empezado a hacer mella en la dirección europea. Sin embargo, ningún país europeo ha sido tratado con más mimo que el Reino Unido al que se le ha permitido el reintegro de gran parte de su contribución en la época de Margaret Thatcher. Para ella el problema exclusivo de la Comunidad consistía en el aporte británico. En Mayo de 1980 y después de muchas discusiones los jefes de Gobierno de la Comunidad aceptaron reintegrar al Reino Unido una parte de su contribución. En relación a 1980 y 1981 la cifra se elevaba a 1.400 millones de libras esterlinas y en 1982 se determinó otro regateo. Aun así era insatisfactorio para la Gran Bretaña. El periodo de negociaciones fue largo, cuatro cumbres a lo largo de doce meses. La sustitución en 1982 del canciller Schmidt a quien Thatcher no podía dominar, por Helmuth Kohl con quien sí pudo y el cambio en Francia de Giscard d´Estaing por Miterrand, que no sabía mucho de cifras, “Esta Thatcher tiene los ojos de Calígula pero la boca de Marilyn Monroe”, fue decisivo. La perspectiva de una crisis importante no la conmovía. Se dijo que el gabinete británico había contemplado la posibilidad de suspender los pagos a la Comunidad. La última cumbre francesa en Junio de 1984 debía celebrarse en Fontainebleau, donde por fin se estableció un mecanismo que regiría la contribución británica: Un porcentaje fijo de la diferencia entre lo que pagaba y lo que recibía de la Comunidad. Pero ¿qué porcentaje? Finalmente el porcentaje fue del 66%, el que Margaret Thatcher, la hija del tendero, la que había nacido para la política, había puesto desde el principio sobre la mesa. Todas sus peticiones le fueron concedidas. La que dijo: ”no creo en una Europa federal y compararla con los Estados Unidos de América es ridículo” vencía de nuevo, como lo había hecho con la huelga de mineros y después mantuvo a su país en el resto de instituciones comunitarias a la carta, sistema mediante el cual los británicos han sido espléndidamente beneficiados. Y ahí siguen y en eso siguen.

Como he expuesto en otras ocasiones, yo he llegado a entender a los británicos después de trabajar mucho con ellos y el concepto práctico de la vida me produce envidia, por ejemplo , como el incremento de la inmigración ilegal en el Reino Unido fue de un 20% en 2014, Mr. Cameron ha anunciado que confiscará los sueldos de los inmigrantes ilegales con un proyecto de ley que considerará delito trabajar ilegalmente o emplear a ciudadanos no comunitarios en situación irregular; en la misma situación, en España el partido socialista en Madrid propone entregar a los inmigrantes sin papeles un DNI que les facilite el transporte gratuito y la sanidad gratuita. Es la diferencia entre gobernar con los pies en la tierra o ser el más bueno del cielo. Eso no quiere decir que les comprenda totalmente. El amor a la monarquía que les permite estar una noche entera en la calle ante el anuncio del nacimiento de una biznieta de la Reina, en una mente celtibérica es difícil de asimilar. El pensar que siguen teniendo un Imperio por pisotear Gibraltar, las Malvinas y alguna Guayana, sigue el mismo grado de incomprensión. Pero lo que ya no es de recibo es que continúen con prebendas dentro de la Unión Europea. Es decir, el sí a las subvenciones lácteas y el no a la moneda común europea, en mi opinión se debe de acabar. O bien la Unión Europea tiene como estrategia la unión homogénea, lo que significa misma moneda, misma política fiscal, política de defensa común, política exterior en lo fundamental común, o finalmente todo se diluirá como un azucarillo.

Mucho me temo que los británicos de nuevo van a intentar asustar al resto de los europeos con el Brexit o salida de la Unión Europa bajo el chantaje de nuevas concesiones y en eso por supuesto son maestros. Emplearán para ello el próximo referéndum primero convocado para 2017 y ahora parece ser que será convocado el próximo 2016. Pero con Cameron ya se sabe, el andar por la cuerda floja es su pasión. Lo malo es que lleva detrás, lo queramos o no al resto de los europeos además de a los independentistas, por ser un reino, de Escocia y a los independentistas españoles, por no haber sido nunca un reino, de Cataluña y del País Vasco. Nos hace falta un Blas de Lezo.

 

José Manuel Adán

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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