Balada triste de trompeta

Balada Triste de TrompetaConversación a la salida del cine ante dos barraquitos que terminaron por enfriarse ante la indiferencia mostrada por los dos cinéfilos:

-¿Qué? ¿Buena, no?

-Pfff…

-¿Qué pasa? ¿No te gustó?

-No sé, tenía sus golpes, pero era un disparate.

-¡Sí! ¡Pero un disparate absolutamente consciente! Ahí estaba la gracia…

-Me parece que eso es mucho decir…

-De mucho decir, nada. Álex de la Iglesia sabe perfectamente lo que se hace… ¡Joder, es el que rodó El día de la Bestia y 800 balas!

-Ya, pero en aquellas tenía a su co-guionista… A Jorge Guerricha… No… Guerrivarr… No…

-Guerricaechevarría.

-Ese.

-¿Y qué?

-Que se nota que aquí le falta una vuelta al guion… Guion sin tilde, ¿sabes que ahora se escribe así?

-Ya, ya… ¿Y por qué crees que le hace falta una vuelta? Al guion…

-No sé, es como que quiere hacer que todas las secuencias tengan una fuerza increíble…

-¡Que la tienen!

-Sí, sí, por supuesto que la tienen, no te digo que no…

-¿Entonces?

-Sí, pero el rollo es que, a pesar de que la película tiene mucha fuerza…

-¡Una energía! ¡Es como un combate de boxeo!

-Sí, pues… a pesar de eso está todo como metido adrede, sin demasiada coherencia, le falta conexión. Te lleva de un lado a otro de una forma un poco caprichosa… Como lo del atentado de Carrero Blanco, está como metido con calzador…

-A mí me da igual, macho. Puede que no sea completamente redonda, pero es una película tan poderosa…

-Y todo ese rollo político.

-¡Las dos Españas! Es un simbolismo prodigioso… El payaso triste y el payaso alegre… Es buenísimo…

-No sé, no sé…

-No hay un cineasta igual en España. Tiene un sello, una mirada. Y eso es muy difícil de conseguir. De hecho, no se puede. Se tiene o no se tiene…

-Hay escenas que no sé si están hechas en serio o son una especie de parodia…

-A lo mejor es lo que buscaba…

-Sí, claro, así se puede defender cualquier cosa…

-No, es que yo creo que es una película que tiene muchas lecturas…

-Ya.

-Yo también tuve una sensación parecida, con respecto al guion y tal, pero luego, a medida que la pienso, me gusta más…

-Y la violencia…

-¿Qué?

-Demasiada, ¿no crees?

-Si está justificada…

-¿Pero lo está?

-Para mí, sí. Es una violencia que cuestiona el concepto de la violencia. Y además le da caña a todos, ¿eh? A los de un lado y a los del otro. Todos son igual de patéticos. Es una mirada renovada de este país…

-Creo que estás exagerando.

-Tú eres un triste.

-Y tú un graciosillo…

 

 

 

Alberto García

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