Antonio Tabucchi, la palabra perenne

Antonio Tabucchi‘Cuando un chino o un africano lloran, esa lágrima es la misma, no es antropológica, sociológica, ni tiene dentro un tipo de cultura, religión o costumbre, no tiene nada, sino la humanidad que tenemos todos, y a mí esas cosas son las que me gustan, y se ha perdido el sentido de esas cosas fundamentales’.

 

Una de sus últimas publicaciones fue El tiempo envejece deprisa, una serie de relatos en los que Tabucchi abordaba uno de los grandes conceptos literarios. Con todo, su literatura nunca envejeció, como si formara parte de otra dimensión en la que el tiempo queda suspendido, porque por todos es sabido que los grandes escritores nacen con el don de la inmortalidad. A los 68 años de edad y víctima de un cáncer, Antonio Tabucchi ha dicho adiós al mundo, pero no a la literatura, que le reservará un espacio entre los grandes escritores modernos.

Hablar de Tabucchi es hablar de Portugal y particularmente de Liboa, ciudad que siempre amó. Irremediablemente es hablar también de Pessoa, el poeta al que dedicó gran parte de su vida hasta convertirse en uno de sus mayores conocedores e introductor de la literatura de éste en Italia. Licenciado en Literatura portuguesa, ejerció como profesor y posteriormente se trasladó a Portugal para ocupar el cargo de director del Instituto Italiano de Cultura en Lisboa. Su pasión por este lugar le llevaría, en 2004, a obtener la ciudadanía portuguesa e incluso a presentarse candidato a las elecciones europeas por el partido portugués Bloco de Esquerda.

Y es que, además de su reconocida trayectoria como escritor, Antonio Tabucchi tuvo cierto protagonismo político en sus críticas contra el Gobierno de Silvio Berlusconi, algo que en 2008 culminó con una demanda por parte del presidente del Senado italiano como consecuencia de un duro artículo publicado en el diario L’Unità. En este sentido, destacan también sus frecuentes colaboraciones en medios de comunicación de toda Europa, entre ellos El País.

Su obra, que incluye novelas, libros de relatos y obras teatrales, ha sido traducida a más de 40 lenguas y su fama y repercusión mundial le hicieron ser candidato del Premio Príncipe de Asturias y del Premio Nobel de Literatura, si bien Tabucchi nunca se mostró demasiado entusiasmado con obtenerlos ya que, según aseguró el escritor en varias entrevistas “no suponen más de lo que tengo: mi pequeña vida”.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.