Alan Moore, el cómic como arma de protesta

Alan MooreEs una de las leyendas vivas del cómic y la novela gráfica y lleva más de tres décadas dedicándose a experimentar en el arte de combinar textos e imagen para elaborar mensajes críticos acerca de la realidad desde su realidad inventada. Este misántropo anarquista esconde, detrás de su apariencia esperpéntica, una mente brillante y repleta de grandes ideas.

Alan Moore nació en la ciudad industrial de Northampton –Inglaterra- el 18 de noviembre de 1953, en una familia muy humilde y excesivamente controlada por la exacerbada religiosidad de su abuela. Fue expulsado del instituto a los 17 años y el director del centro llegó a decir de él que era un “sociópata” y que ejercía una muy mala influencia sobre el resto de alumnos. Ningún instituto de la zona quiso acoger al joen Moore así que, sin posibilidad de obtener un título de especialización para poder trabajar, y después de probar en oficios tan poco prometedores como vaciar cubas de tripas animales, decidió hacer lo que mejor se le daba: dibujar.

Junto a un grupo de amigos comenzó la edición esporádica de un fanzine titulado Embyro en el que Moore escribía e ilustraba sus propias historias. Duró el tiempo suficiente para darse a conocer y conseguir un puesto de trabajo mejor como ilustrador en una revista musical. Durante este tiempo –justo antes de que comenzara la década de los 80- Alan Moore contrajo matrimonio y tuvo dos hijas. Una relación aparentemente normal hasta que su mujer le confesó que estaba enamorada de otra mujer –Deborah Delano- y a Alan no se le ocurrió nada mejor que vivir todos juntos. La relación a tres bandas funcionó durante algunos años –incluso el trío llegó a tener un negocio conjunto en el ámbito editorial- hasta que el artista decidió abandonar a su esposa por la amante de ésta y marcharse con sus dos hijas.

Así, a comienzos de los 80 empieza una nueva etapa personal y profesional para Alan Moore, cuyas historias serán publicadas en revistas de mayor envergadura como Mr.Who (subdivisión británica de la editorial Marvel). Además, se especializará en escribir guiones para novelas gráficas y alcanzará el éxito con la publicación de V de Vendetta, con ilustraciones de Garry Leach y posteriormente Alan Davis.

Aprovechando el tirón de su éxito, Moore inicia su carrera al otro lado del Atlántico con una innumerable serie de trabajos para la editorial DC Comics. Además, convenció a los editores para que contrataran a ilustradores y guionistas y de esta manera consiguió rescatar a viejas glorias del cómic, reflotando las historias de superhérores –siempre con el toque especial de Moore-. Fruto de todas experiencias nacerá, a finales de los 80, la serie Watchmen, ilustrada por Dave Gibbons, que para muchos críticos es la mejor novela gráfica de la historia. El éxito de Watchmen se ha mantenido durante prácticamente dos décadas e incluso ha tenido una exitosa versión cinematográfica, fiel al guión del Moore.

Con el cambio de década también cambiaron las expectativas de Alan Moore que tras abandonar definitivamente DC Comics dejando grandes éxitos en su historial, inicia una etapa independiente y mucho más comprometida –desde el punto de vista político y social- en la que aprovecha para arremeter contra todo aquello que no termina de convencerle: prácticamente nada que implique norma u ortodoxia. Durante esta etapa su trabajo recibe numerosos galardones y reconocimientos en todo el mundo: Moore ha elevado el comic a una nueva forma de expresión que poco tiene que ver con la distracción o el entretenimiento y que está a la altura de cualquier otro tipo de manifestación artística. Así lo demuestra cuando en From Hell le da una nueva vuelta de tuercas a la historia de Jack el Destripador.

Tras cosechar nuevos éxitos como artista independiente, regresará al circuito comercial de la mano de Image Comics y trabajará también en una serie revival de los grandes personajes de Marvel hasta que finalmente crea la America’s Best Comics con nuevos personajes para el género, que en cierta manera es el precedente de La liga de los hombre extraordinarios, otra de las obras de Moore que también ha sido adaptada al cine, con una nueva publicación prevista para 2011.

Hace algunos años Moore empezó a trabajar en diversos proyectos, en colaboración con su hija Leah y el esposo de ésta, y con su segunda esposa Melinda Gebbie, aunque ninguno de estos trabajos ha tenido una gran repercusión.

Pero la impecable trayectoria de Moore, y su controvertida personalidad –se declara amante del ocultismo y consumidor de setas psilocíbicas que le permiten entrar en contacto con seres demoníacos- avalan más de tres décadas de trabajo incesante cuyas aportaciones han sido decisivas en el cómic moderno. Tal vez la ceguera de uno de sus ojos y la sordera en uno de sus oídos le han permitido ver y escuchar lo más oscuro que hay dentro de los seres humanos y reflejarlo así en su obra.

 

http://www.alanmoorefansite.com/

 

 

 

 

 

 

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