AENA, pocas luces y demasiadas sombras (Parte 2)

aenaMás temas operativos, esta vez relacionados con el control aéreo

Comentario: Han transcurrido siete años desde aquel vergonzoso cierre del espacio aéreo español (3D2010). Decretado el estado de alarma, militarización incluida por un conflicto laboral. Acusación de delito por abandono masivo de sus puestos de trabajo de los controladores de servicio en aquella fecha.

Al día de hoy, la mayoría de los acusados han sido exonerados de toda culpa en sede judicial, excepto en dos jurisdicciones, Madrid y Palma, que todavía mantienen el contencioso abierto; quizá con intención de rendir por agotamiento a los pocos que quedan implicados, y pacten  para declararse culpables por lo que no hicieron, y liberarse del desgaste inhumano que siguen sufriendo bajo la brutal presión ejercida durante tantos años.

Preguntas: ¿Era necesario masacrar mediática y socialmente a un colectivo porque sus legítimas condiciones laborales, avaladas por convenio colectivo y Estatuto de los Trabajadores, no eran compatibles con el proceso de privatización que se estaba poniendo en marcha?… En plena campaña de demolición orquestada; si no fueron los controladores, ¿quién fue el verdadero culpable del cierre del espacio aéreo?… ¿Quizá se esté intentando camuflar una realidad para proteger a los intencionados responsables?… ¿Se pretende que pase el tiempo y se diluya el recuerdo de aquello?… ¿Acaso, cuando la totalidad de los acusados en falso resulten inocentes, el problemón para algunos de los presuntos verdaderos culpables sería un trance gravísimo?… Imposible la connivencia con la Justicia para mantener este oscurantismo… Entonces, ¿qué está pasando?

Con la perspectiva de los años se tiene todavía más claro, para los que algo sabemos de esto, lo que sucedió entonces. Era imposible que por una presunta rabieta, de repente y todos los controladores a una, abandonasen las consolas. Sería algo tan insólito como que un cirujano se cabrease en plena operación a corazón abierto y se largase del quirófano. ¿Cómo podían dejarse varios cientos de aviones en el aire, descontrolados y abandonados a su suerte? Había que ir vaciando el espacio aéreo de todos los tráficos a lo largo del día. Así se hizo, pero por iniciativa e imposición de dos comisarios políticos de AENA con nombres y apellidos, según la reconstrucción pericial del cierre del espacio aéreo 3D2010. (Enlace: http://aviaciondigital.com/reconstruccion-pericial-del-cierre-del-espacio-aereo-el-3d2010) Escandalosa operación con la que se intentó masacrar al colectivo de los controladores. Una evidencia entre otras que apuntaron hacia una premeditación y alevosía oficiales bien organizadas. Amén de otros varios indicios en el mismo sentido que sería prolijo detallar.

Se creó una situación de gravedad extrema, no ya por el estado de alarma y el momentáneo colapso del tráfico aéreo –que también, y que aportó cientos de miles de damnificados–, sino por el flagrante atentado que se cometió contra la seguridad aérea. Hay trabajos específicos y actividades laborales que requieren unas condiciones psíquicas y físicas en perfecto estado, tanto fisiológico como emocional; equilibrio mental adecuado y exención de perturbaciones externas o colaterales que puedan afectar la excelencia imprescindible en el rendimiento y ejecución de su cometido.

El control aéreo exige dichos condicionantes en nombre de la seguridad aérea. Ante tan irrebatible realidad, ¿podemos imaginar, desde fuera, en qué situación de tensión extrema y máximo estrés patógeno se estuvo desarrollando la operación por aquellas fechas? Recordar que, en tiempo de paz, el único responsable de la seguridad aérea en aviación civil es el ministro de Fomento. Por fortuna no hubo ningún accidente; gracias sin duda al exceso de profesionalidad que dimana del componente vocacional de determinadas profesiones, que no se canaliza positivamente desde “arriba”, sino que se propende al abuso sistemático… mientras no se rompa el cable pelado…

Última pregunta: ¿Será posible, algún día, obtener respuestas válidas y creíbles a tanto despropósito?… Solo se trata de algo tan sencillo como una gestión limpia, honrada y transparente que incluya como sello de identidad el respeto por la dignidad de todos los trabajadores en todos los colectivos profesionales que configuran esta joya de la corona que, no olvidemos, es todavía patrimonio estratégico de todos los españoles.

El mismo énfasis que pusieron entonces los medios al servicio de una fuente oficial, única, interesada y perversa, para demonizar y doblegar a un colectivo, deberían hoy compensar a la opinión pública contrastando la “veracidad” de aquello. Quedan demasiadas sombras por iluminar. Un atisbo de luz a las aquí planteadas, sería esperanzador y gratificante como síntoma para validar la confianza suficiente del pueblo hacia un ente sospechoso, abstracto y misterioso. Gran negocio como máquina de hacer dinero; pero con la preocupante tendencia, a partir de su proceso de privatización, de que cada día sea más negocio para algunos y  menos servicio público para todos.

 

Carlos Castañosa
Ex comandante de Iberia
elrincondelbonzo.blogspot.com

 

 

AENA, pocas luces y demasiadas sombras

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