A vivir, que son dos días, Don Paulino.

Zapatero-RiveroCarlos Castañosa

Debo felicitarle por intentar transmitir a esta alarmada ciudadanía la sensación de que, por vez primera, un conocimiento profundo de los temas a negociar con el gobierno central, permitirían cierta igualdad de trato. Un tú a tú con quienes durante tanto tiempo y en meses recientes – léase AFIS – , nos han vendido espejitos y baratijas.

Confieso mi deficiente información sobre los aspectos  jurídicos que afectan a nuestras aguas territoriales y/o interinsulares, pero me satisface oír su propia convicción de un brillante logro  conseguido de un plumazo. Se me ocurre, que si el tema era tan sencillo de resolver ¿por qué se ha tardado tanto?. Y si en realidad no está resuelto del todo ¿dónde se apoya el supuesto éxito y cómo será la solución definitiva y reconocida en las instancias internacionales a las que nos debemos sin ambages?. Esperemos que éste no sea el símbolo de todo lo demás. Tantos años de menosprecio centralista, mal defendido por quienes han fracasado en su responsabilidad de protegernos, y ahora, por arte de birlibirloque ¡zas!, se resolverán todos los problemas que acechan a esta comunidad marginada por el despotismo autoritario de allá arriba, en connivencia con  la resignación política de nuestros próceres, entre los cuales usted, señor presidente, ha figurado en estrato preeminente durante los últimos tiempos. Menos mal que ha encontrado usted solución a nuestra historia en virtud de unos brillantes acuerdos que, tras tanto tiempo trabajando por ello, por fin se han conseguido, sin que esto tenga nada que ver con posicionamientos electoralistas de próxima resolución.

En la amable tertulia que usted ha concedido a la SER en el programa dominical “a vivir, que son dos días”, la conductora, magistral profesional del medio, Montserrat Domínguez, le hizo una primera reflexión: “Se le reprocha que en la remodelación forzada de su gabinete, tras la ruptura del PP, usted ha barrido sin recato hacia Gran Canaria”. Una compañera, estudiante de periodismo, sentada a mi lado me apostó una cena a que usted no contestaba a una pregunta tan directa y que saldría por la tangente. Por supuesto no acepté el reto, pero le auguro a la futura profesional de la comunicación un brillante futuro por su clarividencia.

Señor presidente, los ciudadanos canarios, en el furgón de cola del maldito tren de un estado centralista y despiadado, necesitamos datos concretos y pruebas fehacientes de que usted domina el conocimiento de lo que negocia con el señor Zapatero en nombre de sus gobernados, máxime cuando en un acto de prepotencia, habitual para desgracia nuestra, el presidente de la nación alardeó sin recato, el día previo a la reunión con usted, que ya estaba todo hecho y que el pacto, incuestionable, le permitiría sacar adelante sus presupuestos. ¡Una desgracia para quienes tenemos la manía de pensar!

Con todo el respeto que me merece, le ruego, como ciudadano preocupado por las formas y asustado por un  presente con una proyección de futuro poco creíble, que en un esfuerzo de ciudadanía de bien, se digne usted a proporcionarnos los datos fehacientes y fidedignos de todos y cada uno de los datos concretos, económicos, sociales, laborales, administrativos, políticos y, sobre todo, humanitarios, que ha pactado con el presidente de España.

Como símbolo de esta petición, le sugiero que exprese con datos concretos en qué consisten las bonificaciones, descuentos, porcentajes, congelación de las aireadas tasas aeroportuarias. A qué conceptos se aplicarán, dentro de la farragosa relación de tarifas publicadas y actualizadas por AENA    – año 2010 – desde una perspectiva unilateral de monopolio puro y duro. A cuales de cada uno de los 27 conceptos que contempla en las 47 páginas de su WEB beneficiará y a qué parcela del apartado turismo, cuya concejalía acaba de asumir en primera persona, contribuirá a potenciar como salvación de nuestra economía.

Permítame opinar que el repaso de las tarifas, publicadas por el ente sin recato alguno, representan el volumen de negocio brutal que en los ocho aeropuertos de esta comunidad generan unos beneficios que, en lugar de quedarse en su sitio, es decir, aquí, para beneficio y disfrute de los canarios, se centrifugan y dispersan hacia intereses ajenos a los nuestros, en terminales peninsulares suntuosas de todo mármol y obras faraónicas que, a pesar de nuestro sacrificio forzoso, han generado una deuda en AENA de 14.000.000.000 €. en los dos últimos años.

¿Para cuándo, D. Paulino, la reivindicación de la transferencia de competencias y la autogestión aeroportuaria?.

Ya vale de espejitos y baratijas.

 

 

 

 

Carlos Castañosa

Ex comandante de Iberia

 

 

 

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