‘Regresión’

Regresión

Miedo a no ser como pensamos

El haber esperado seis años a que Amenábar –Mar Adentro, Los Otros– estrenara una nueva película nunca fue necesariamente una garantía de que el producto que estaba cocinando iba a ser de menú gourmet. Y así ha sucedido. Regresión es un thriller correcto pero no maravilla. Un plato bien preparado para llenar el estómago y quedar satisfecho, pero no para repetir con entusiasmo en el mismo restaurante.

Regresión cuenta la historia de un detective –Ethan Hawke: Good Kill, Sinister– que investiga los supuestos abusos sexuales de un padre hacia su hija menor –Emma Watson, saga Harry Potter– y termina implicándose demasiado en un turbio asunto aparentemente relacionado con una secta satánica.

El director ha sabido crear una buena atmósfera de tensión y contar una historia que todos nos creemos. Precisamente se aprovecha de nuestra credulidad para refrendar la tesis principal de la película, una advertencia cartesiana que parece decirnos: “No dejes que tus sentidos confundan a tu intelecto”. Amenábar demuestra en Regresión que es un alumno de sobresaliente y que se conoce la lección al dedillo, lo que le permite disponer de todos los elementos necesarios para componer una historia sin fracturas. Técnicamente Regresión es una película de nota alta: la temática y el planteamiento son atrapantes, y la historia avanza a buen ritmo generando expectativas que poco a poco se van resolviendo.

Si algo hay que reconocer en esta película es que el director no se ríe de los espectadores y en todo momento juega limpio y le presenta los elementos necesarios para reconstruir la verdad. Amenábar no es un vendedor de humo, pero si algo se le puede criticar es que en este último trabajo de arquitectura impecable al director le ha faltado alma. Y ésa es la diferencia entre las películas que sólo gustan y las que realmente maravillan .

 

 

Celina Ranz Santana

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.