¿Adónde fueron los colonos de Roanoke?

CroatoanFundaron una colonia en el ‘Nuevo Mundo’ y desaparecieron dejando sólo un mensaje en un árbol: ‘Croatoan’.

Aunque los británicos no conseguían llevarle el paso a los españoles en su expansión por el ‘Nuevo Mundo’, la reina Isabel I hizo todo lo posible por ponerle la zancadilla a los de Felipe II. Aparte de sus malas artes, promoviendo acciones de piratería, la reina británica animó a sus súbditos a que partieran en barcos hacia el nuevo continente y se asentaran en pequeños territorios de norteamérica que, aunque no gozaban de mucha fama y riqueza, eran el futuro de la corona en su expansión colonial.

Simplificando mucho los acontecimientos, ésta fue la manera en la que llegaron a la recién creada región de Virginia los primeros pobladores británicos, tras largas semanas de viaje por el Atlántico. Con las primeras expediciones ya se había creado en la zona un asentamiento en la isla de Roanoke, la mejor de toda la región por sus condiciones climatológicas. Lo que los colonos no tuvieron en cuenta es que, a pesar del buen clima, no era la mejor tierra de cultivo, por lo que los alimentos no tardarían en escasear. La frustración fue en aumento cuando, después de muchos meses de búsqueda, los colonos seguían sin haber encontrado oro por aquellas tierras.

Así es que poco a poco fueron decayendo los ánimos y los primeros en abandonar aquella empresa fueron los gobernadores de la colonia. Dejaron allí a sus compatriotas para que lidiaran con los nativos, bastante cansados ya del abuso británico, y regresaron a Inglaterra para solicitar refuerzos. Antes de embarcar, los que se quedaron en Roanoke recibieron la siguientes instrucciones: no abandonar nunca el fuerte, a menos que la situación fuera insostenible y, en caso de tener que huir, dejar una marca en un árbol para informar de la situación. Esa marca tenía que ser una Cruz de Malta.

Pero las cosas no fueron bien. En primer lugar, porque no se consiguió financiación ni refuerzos para las colonias de norteamérica -la reina estaba muy ocupada en sus disputas con Felipe II- y en segundo lugar porque, tras su regreso a Roanoke lo que se encontraron fue un panorama mucho más desolador de lo que se esperaban: en la isla no quedaba absolutamente nadie.

El fuerte no había sido atacado, las construcciones seguían en pie y las empalizadas intactas. Nada hacía sospechar que se hubiera producido un asedio o que los colonos hubieran tenido que abandonar el lugar apresuradamente. Y allí donde una Cruz de Malta habría de haber dejado constancia de la huida, sólo había otro mensaje. Grabado con grandes letras en la corteza del árbol los colonos habían dejado grabada una única palabra: ‘Croatoan’.

Un total de 90 hombres, 17 mujeres y 11 niños desaparecieron de aquella isla sin dejar ni rastro. A día de hoy, no existe ninguna explicación a este suceso. Algunos creen que los colonos regresaron a Inglaterra y otros que fueron aniquilados por los nativos. Existe una tercera opinión que, aunque no está demostrada, podría ajustarse más a la realidad: los colonos terminaron siendo acogidos por los nativos en otro emplazamiento más apto para el cultivo, aprendieron sus costumbres y terminaron integrándose en su cultura. Y es que en excavaciones posteriores en emplazamientos nativos se ha descubierto cerámica y tecnología a la que las poblaciones originales de norteamérica no tenían acceso. Con todo, la desaparición de los colonos de Roanoke sigue siendo un misterio.

 

 

El Ilustrador

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