Condenada a prisión por construir una vivienda en una zona protegida

Con 62 años y varios nietos a su cargo, esta vecina de Fuerteventura no tiene donde vivir.

En 2012 se le condenó a pagar 700 euros de multa, seis meses de prisión y derribar la vivienda que había construido hacía 17 años en la localidad de Aguas Verdes, en una zona protegida del término municipal majorero de Betancuria.

Josefa Hernández llegaba a la isla hace 23 años. Separada y con 7 hijos a su cargo no encontró otra solución a su situación más que la de construirse una casa en unos terrenos que había heredado de sus padres. Sin embargo, la vivienda está ubicada en una zona protegida, por lo que dicha acción se consideró un delito contra el medio ambiente.

A pesar de los intentos por frenar la ejecución de la sentencia, Josefa Hernández, de 62 años de edad, con una hija con el 39 por ciento de discapacidad mental y varios nietos a su cargo, tendrá que ingresar en prisión. La afectada pagó la multa correspondiente, pero no derribó la casa porque asegura que no tiene otro lugar en el que vivir.

“Servicios Sociales alertó de que los niños estaban en riesgo y me dijeron que, si no cambiaba la techumbre de maderas viejas que tenía la vivienda, me quitaban los niños”. Hace unos años acometió las obras pertinentes y, paradójicamente, contó con ayuda financiera del Cabildo insular para ello.

Una orden judicial dictada el pasado 11 de agosto ordena su ingreso en prisión.

 

 

El Ilustrador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.