El discurso del método

José Manuel Adán

Y el cuarto día de la semana día de Júpiter, el plasma de Mariano bajó a la tierra y habló y habló pero no dijo nada, pero sus amigos bailaban y reían porque al fin el plasma de Mariano había bajado a la tierra pero los ciudadanos en las suaves colinas de Génova se miraban unos a otros y se decían “Pero no ha dicho nada”.

Pero Mariano hablaba y hablaba y cambiaba vicesecretarios, o los dejaba y sus amigos bailaban y reían diciendo” al fin, al fin ha cambiado y a uno de ellos, al de más allá del Duero un tal Floniaro lo ha llevado al Parlamento o puede que al gobierno”. Pero los ciudadanos, decían “pero no sirve para nada”.

Pero Mariano hablaba y hablaba y amenazaba al sonriente gobernador de la Cataluña con caponearle si desobedecía y los amigos de Mariano de nuevo reían y bailaban diciendo “al fin, al fin le dará capones” pero los ciudadanos se miraban unos a otros incrédulos diciendo “pero nunca ha hecho nada y esta vez hará como siempre”.

Pero Mariano hablaba y hablaba y esta vez iba a ser el presidente de su partido y sus amigos bailaban y reían y decían “por fin, por fin nos mandará” y los ciudadanos se miraban y decían “pero si lleva muchos años siendo presidente de su partido”.

Pero Mariano hablaba y hablaba y mostraba que había perdido muchos votos en todas las elecciones de ese año pero que él seguía y sus amigos reían y bailaban contentos y decían “Mariano se queda y nos guiará” y los ciudadanos en las suaves colinas de Génova decían “Si ha perdido, ¿por qué no se va?”.

Pero Mariano hablaba y hablaba y sus amigos bailaban y reían diciendo “al fin todo tiene que cambiar para que todo siga siendo igual” y los ciudadanos perplejos decían “así no cambiará nada porque no cambia nada”. Ni siquiera en los ministerios, porque está contento Mariano con todos sus ministros así es qué necesidad tiene Mariano para cambiar a su gobierno, si hace algo solo es por amor. Y todos bailaban y reían y decían, Mariano cambia solo por amor así es que el enamorado Wert de la enamorada Garmendio viajarán a Paris y allí se quedarán en la ciudad de la luz, en la ciudad del amor y los ciudadanos decían “pero si su ley de educación nadie la respeta ¿por qué le premia?”

Pero de pronto Mariano se pone a cantarle una sevillana ”No te vayas todavía, no te vayas por favor que hasta la guitarra mía, que hasta la guitarra mía, llora cuando dice adiós” y todos sus amigos bailan y cantan enloquecidos y llorosos.

Pero Mariano dice que no habrá crisis de gobierno porque ya no hay tiempo, y todos sus amigos bailan y ríen diciendo “Ya no hay tiempo, ya no hay tiempo” y los ciudadanos se miran unos a otros diciendo “por qué les votaremos, si ya no hay tiempo”

Pero Mariano dice que irá a Bruselas a salvar a Grecia y todos bailaban y reían diciendo “Mariano salvará a Grecia” y los ciudadanos decían “Pero si nos deben ya más de 30.000 millones por qué dejamos que nos deban más”

Al final, uno de los vicepresidentes que siempre lo ha sido, le dice a Mariano, “Presidente, has estado cumbre” y todos sus amigos repiten, “Mariano ha estado cumbre”. Mientras los ciudadanos se retiran mirándose unos a otros sin haber comprendido nada.

(Retranscrito de un folio encontrado apenas legible muy arrugado y anónimo en una de las cuevas de las montañas cercanas a Cercedilla allá por el año 2015, no se sabe bien si antes o después de Jesucristo)

 

 

José Manuel Adán

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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