¡A conservarse!

¡A conservarse!La patronal conservera ha tenido una genial idea anticrisis: pagar una parte de los sueldos con dinero y el resto… con mejillones en escabeche.

No es suficiente que el sueldo mínimo en España no llegue ni a los 650 euros mensuales, a años luz de Alemania -1.445 euros- , Reino Unido -1.216 euros-, Francia -1.445 euros- o Irlanda -1.461 euros-. Ahora las cabezas pensantes de nuestro país se lucen con propuestas como la de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos -Anfaco-, que pretende sustituir las retribuciones monetarias por retribuciones en especies.

Ya había visto antes ofertas de trabajo que parecían haber salido del medievo, en las que los ‘señores feudales’ ofrecían a sus ‘siervos’ alojamiento y tres comidas al día -con posibilidad de promocionarse hasta incluir también la merienda- a cambio de que se hiciera cargo de sus tierras. La de la Anfaco es una propuesta más discreta que se pretende colar en el nuevo convenio colectivo maquillado de ‘acuerdo voluntario’ entre la empresa y el trabajador. Pero por muchas manos de pintura que se le de, no deja de ser una muestra más de la involución española.

Los ‘planes de retribución flexible’ -que así es como han denominado a este insulto contra la inteligencia de los trabajadores del sector de las conservas -en su mayoría mujeres- permitirían sustituir una parte del sueldo del empleado por “productos o servicios valorados en igual importe a dicha cuantía de retribución dineraria reducida”.

En la ejecución de estos planes, la patronal establece tres premisas:

  • Que el empleado cobre al menos en salario mínimo interprofesional en retribuciones monetarias.
  • Que la suma de la retribución monetaria y en especies sea superior al salario fijado en el convenio.
  • Que parte de retribución en productos o servicios no supere el 30 por ciento del sueldo del trabajador.

En resumidas cuentas: una trabajadora que ganara 1.000 euros mensuales, podría cobrar 700 euros en retribuciones monetarias y llevarse a casa otros 300 euros en forma de latas de mejillones en escabeche. Y por favor, devuelva las latas vacías a la fábrica y así conseguimos recortar más gastos superfluos.

Como decía por televisión una trabajadora gallega bastante enfadada: “Y a los del sector del acero, ¿se les va a pagar con tornillos?

Vagabundo Pérez

http://www.vagabundoperez.blogspot.com

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