Un cráneo agujereado del siglo XV

craneo OtrantoSe exhibe en la catedral de Otranto -Italia- y muestra perforaciones perfectamente realizadas.

Los estudios llevados a cabo por un equipo de investigadores italianos han revelado que las perforaciones -de diferente tamaño y profundidad- se realizaron tres siglos después de la muerte de la persona.

Por el momento, no se sabe por qué se eligió este cráneo en particular, pero sí se tiene conocimiento de que perteneció a un individuo que hacia el año 1400 fue ejecutado junto a varios centenares de hombres. Una muerte violenta que hacía que dichos esqueletos ya tuvieran un valor ‘especial’.

En la Edad Media estaba muy extendida la creencia que determinadas enfermedades como la epilepsia eran provocadas por seres malignos, por lo que debían ser tratadas con métodos especiales capaces de contrarrestar los poderes del demonio. Uno de estos tratamientos consistía en emplear el polvo extraído de los huesos del cráneo. Pero no servía cualquier esqueleto: había que recurrir a aquellos que habían sufrido una muerte violenta porque las propiedades de estos cráneos eran aún mayores.

Con todo, el hecho de que los agujeros se realizaran ya en 1711 ha sorprendido a los investigadores, pues este tipo de prácticas no eran comunes en ese período.

El cráneo se exhibe en la iglesia de Otranto, en Italia, y presenta 16 perforaciones perfectamente ejecutadas.

 


El Ilustrador

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