Y Fabián subió a la capital

José Manuel Adán

Gibraltar es desde su nacimiento como colonia, algo lacerante para el pueblo español desde que se firmó el Tratado de Utrecht permitiendo que una potencia amiga en aquél entonces se instalara en el peñón y expulsara a los españoles que allí vivían.

Desde entonces España ha ido permitiendo que se construyera un aeropuerto en terrenos no incluidos en el Tratado, la ampliación del Peñón en terrenos ganados al mar, el blanqueo de dinero en las entidades financieras y en las empresas constituidas ficticiamente, el contrabando de tabaco, la concesión de facilidades telefónicas, el permiso de instalación de sus habitantes en territorio español sin restricción alguna, el levantamiento de la verja y lo que es inaudito la falta de voz en los foros internacionales cuando existen varias resoluciones de la ONU instando a la descolonización de Gibraltar.

¿Alguien ha oído al Rey o al Presidente del Gobierno en los discursos de apertura de la Asamblea General de la ONU en los Septiembres pasados, alzar la voz contra la vergüenza de tener en Europa una colonia por una potencia “amiga”? ¿En algún discurso regio de Nochebuena se hace mención al expolio de un socio europeo que se niega a descolonizar una parte del territorio español y que hiere profundamente la dignidad nacional? Y en la Unión Europea ¿Dónde está el Reino de España reivindicando sus fronteras y su queja ante el Reino Unido para que comience de una vez el proceso de descolonización de esa parte de España? Y ante la OTAN ¿qué se hace para evitar que los submarinos nuclearos británicos se reparen en Gibraltar? Después de diversas Resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas (1540 de 1960, 2231 de 1965 y 3070 de 1969 ) señalando que el Reino de España y el Reino Unido deben iniciar sin demora conversaciones para la devolución de Gibraltar a España al considerar a Gibraltar un Territorio No Autónomo (TNA) y después de la celebración de un referéndum en 1969 y la concesión de una constitución a Gibraltar por parte del Reino Unido burlándose de todas las resoluciones anteriores, éste aceptó en 1980 la Declaración de Lisboa donde se comprometió con España a “solucionar todas las diferencias”. Mientras permitimos a los infantes de marina americanos en número cercano a tres mil que se instalen en la base de Morón, aparte de unos muchos más en la de Rota. Alguna presión sobre sus denominados “hermanos” a cambio de continuar con el desarrollo de la Declaración de Lisboa hoy estancada sería necesario obtener. Todas las presiones posibles en todos los órdenes son necesarias para evitar que esta vergüenza europea continúe.

El próximo 24 de Febrero, el Presidente del Gobierno, el paramecio Registrador, se expondrá en las Cortes Generales para examinar el estado de la Nación, ¿Alguien cree que alguno de los diputados de su partido le preguntará sobre la situación en que se hallan las conversaciones para la descolonización de Gibraltar? O a algún diputado de la oposición le importará algo esta vergonzosa cuestión como para recriminar al Gobierno su falta de vigor en sus demandas ante el Reino Unido, si es que hubo alguna?

Del partido socialista es muy difícil que alguien se preocupe del tema, ya que sus miembros han preferido asistir a la conferencia que un tal Fabián, recién bajado de la roca, ha dado en Madrid, requiriendo que además del Reino Unido y el Reino de España, únicos firmantes del Tratado se uniera también el “reino” de los monos, que no sé por qué dinastía van, para solucionar los problemas del peñón. Pero ya saben, esto es consecuencia de la visión de dos grandes estadistas: el Contador de Nubes y su ministro Moratinos abriendo la negociación a tres bandas. España no ha debido consentir semejante farsa, claro que a nosotros a demócratas no nos gane nadie. Pero si el hecho fuera el contrario y fuese el Reino de España el que tuviese una colonia al sur de Inglaterra, por ejemplo en Brighton, mucho me temo que una reunión de ese cariz no hubiera podido celebrarse. Entre otras cosas porque ya no habría tal colonia en Europa.

Siempre se ha dicho que el Reino Unido no dejaría el peñón porque tenía unan situación estratégica para defensa de las islas Británicas. En la situación actual de pertenencia a la OTAN esta razón, si es que la hubo, no se tiene en pie. Otra de las razones se refería a que el Reino Unido no permitiría que el Reino de España tuviera la llave del Estrecho al tener Ceuta y Gibraltar, lo que resulta igualmente absurdo porque España tiene Algeciras y Ceuta. Y por fin otra radicaría en que si el Reino Unido descolonizase Gibraltar, España debería ceder Ceuta a Marruecos. Eso el confundir el tafanario con las témporas, o ¿es que debería entonces y con mayor motivo en mi opinión ceder Las Malvinas el Reino Unido a la Argentina? Esos son problemas independientes totalmente.

Mi opinión siempre es el cierre de la verja. Desde que se abrió, España solo ha perdido terreno en el ámbito político internacional por dar la sensación de que no le importa nada al Gobierno de turno. Además ha consentido en adormilar a la sociedad española que ya no habla de ese gran problema. Así ni políticos, ni diplomáticos, ni la sociedad civil en su conjunto se refieren al problema de la ocupación de Gibraltar.

El Ministro de Asuntos Exteriores Sr. García Margallo al poco tiempo de ocupar su puesto en el Gobierno le grito a su colega británico:” ¡Eh Gibraltar español”! El ministro británico de Su Graciosa Majestad no contestó, pero nos ha mandado a un tal Fabián como respuesta tres años más tarde. Verdaderamente tiene gracia este ministro.

 

 

 

José Manuel Adán

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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