Tora! Tora! Tora! o siempre nos quedará Japón

José Manuel Adán

Después del éxito del ataque aéreo a Pearl Harbor capitaneado por el Teniente Fuchida el 7 de Diciembre de 1941, Fuchida envió al Almirante jefe de la flota japonesa del Pacífico Isoroku Yamamoto la contraseña” Tora! Tora! Tora” indicando que el ataque había tenido éxito.

El relato, contenido en la mejor película sobre dicho ataque, en mi opinión y del mismo título que la contraseña, lo  relaciono, y todavía no sé por qué ya que sigo reflexionando sobre el tema, con el éxito que el pueblo japonés tiene en relación con el terrorismo islámico y con el islamismo en general.

En Japón la sociedad que tiene un concepto de Dios más filosófico que religioso y  une los preceptos sintoístas con los budistas, no puede entender la concepción totalitaria del islamismo por lo que lo rechaza, así los musulmanes son una parte insignificante de la población  (1,4%), ya que solo admiten a los empleados de empresas extranjeras al pensar  que todos los musulmanes son fundamentalistas e incluso en esta era de la globalización los musulmanes no están dispuestos a cambiar sus leyes musulmanas, así no conceden la ciudadanía japonesa a los musulmanes y ni siquiera se les concede la residencia permanente, prohíben la propagación de su religión, ni se enseña el árabe ni la religión islámica en los centros universitarios , las embajadas en países islámicos se reducen a las imprescindibles por sus  intereses comerciales.  Sin embargo, acaba de prometer 200 millones de dólares a los países del Oriente Medio que luchan contra el Estado Islámico, 300 millones de dólares a Egipto para infraestructuras y varios miles de millones a países de Oriente Medio para ayuda humanitaria.

Europa que ha nacido con raíces cristianas y que ha sufrido hasta Poitiers y principalmente España  cerca de ocho siglos de invasión musulmana hasta su expulsión  en 1492 , ha vuelto a verse invadida lentamente en unos casos debido a ser  antiguas potencias  colonizadoras (Francia y Gran Bretaña principalmente), en otros casos debido a la denominada aprobación de la “multiculturalidad” como algo beneficioso para los países, también en parte al laicismo, donde lo público es de todos olvidando completamente las raíces cristianas de nuestra sociedad pero nunca rechazando las foráneas contrarias a nuestra forma ancestral de vida, y por fin debido a nuestro bienestar económico que como faro atrae a todos los más necesitados que principalmente provienen de los países musulmanes.

El velo sutil con que el islam envuelve a Occidente desde  mediados del siglo XX principalmente ha conseguido hacer caer en una especie de nirvana a los dirigentes europeos con la maravillosa frase repetida hasta la saciedad de que “el islam es una religión de paz”, y la inmensa mayoría de los musulmanes son seres pacíficos, por lo tanto nada hay que temer. Según esta teoría estos musulmanes, se encontrarían también prisioneros de los fanáticos  terroristas y tampoco comprenderían los ataques a Occidente donde viven o aspiran a vivir. ¿Por qué solamente son terroristas los musulmanes y no lo son los budistas ni los hinduistas ni los cristianos ni los  sintoístas, ni los judíos por nombrar solo a los practicantes de  unas pocas religiones y solamente en cuanto  a su praxis religiosa? ¿Qué hace esa mayoría musulmana pacífica para frenar el terrorismo? Encuestas británicas señalan que el 20% de la población musulmana en cada país europeo es personal que puede ser terrorista y otro 20% que son simpatizantes de esa  forma de “política”. Me parece excesivo, pero solo con un 2%  es igualmente excesivo teniendo en cuenta que solo en España viven cerca de 1.300.000 musulmanes. Está claro que la integración de los musulmanes en Europa ha fracasado. Ningún musulmán en Francia se siente verdaderamente francés, ni en el Reino Unido británico ni en España español. O muy pocos. Es lo contrario de lo que suele suceder en Estados Unidos, donde todos los que llegan, sean del credo que sean desean ser llamados americanos. Quizás el, amor a la unión de la nación entera en los EE.UU. que no se ve en los países europeos sea una de las razones. El caso es que el velo islámico, avanza.

El velo hace que mediante el dinero procedente del petróleo hasta los equipos de fútbol más renombrados en Europa estén financiados por los países árabes mientras Europa se llena de mezquitas y siempre hay más de un político  y de mil uno que recitará el mantra “el islam es una religión de paz”. Ahora, Europa se halla convulsa por los recientes ataques terroristas y por los intentos de los próximos. ¿El islam pacífico ha protestado vehementemente contra esos ataques? Seguramente estoy un poco sordo. Y soy de los que considero que las viñetas de Mahoma no se debían haber publicado porque a cualquier creyente le duele que se mofen de lo que considera intocable. Pero creo que esto es solamente un episodio más que ha servido de coartada para mostrar la fuerza del terrorismo.

¿Qué hacer?  En mi opinión  si los países occidentales no mantienen una estrategia y unas tácticas comunes no se podrá derrotar al islamismo en nuestros países.

La estrategia pasa por detener el velo. Detener la inmigración de los musulmanes y derrotar militarmente a los terroristas musulmanes sea cual sea el país donde se encuentren. No pueden concederse más nacionalidades de países europeos a musulmanes. Á Vladimir Putin, el jeque de Arabia Saudí le pidió el construir una mezquita en Moscú, a lo que el dirigente ruso complacido le manifestó que siempre que en Arabia Saudí  pudiera construir una iglesia ortodoxa rusa a lo que se opuso el dirigente árabe ya que sus leyes lo prohíben. No se construyó la iglesia pero tampoco la mezquita.

No se deben consentir en Europa mujeres con burka que las degradan  y se debe frenar la enseñanza de la religión islámica en las escuelas. Las mezquitas, todas deben ser las legalmente establecidas no las creadas en miles de garajes ilegalmente.

Desde el punto de vista táctico, todos los controles fronterizos, cibernéticos y de inteligencia cruzados entre  los servicios de inteligencia europeos son imprescindibles. Los servicios de inteligencia de la Unión Europea y Estados Unidos deben trabajar conjuntamente para prevenir los próximos ataques terroristas.

Los ministros del Interior de los países de la Unión Europea se reunirán próximamente para tomar medidas que frenen el islamismo terrorista. Mucho me temo que sean perfectamente insuficientes y mucho más cómodas de implantar que las antes expuestas, pero seguro que así no podremos exclamar  Tora! Tora! Tora, aunque siempre nos quedará Japón. ¡Ah, que sabios son estos orientales!

 

 

José Manuel Adán

Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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