In Memoriam, José María Segovia Cabrera

Acabo de conocer la noticia del fallecimiento en Madrid de José María Segovia Cabrera. Tuve ocasión de revivir la vida de Santa Cruz de Tenerife, y de Tenerife, a través de sus atinadas crónicas, la mayoría de ellas en el periódico El Día. Su último artículo sobre un profesor suyo se publicó hace sólo diez días en el madrileño Abc.

D. José María, de 93 años, tenía una memoria prodigiosa y una cultura vastísima.

Había estudiado en la Escuela Superior de Ingenieros de Minas de Madrid, y esa fue su profesión. Quince años trabajó en la cuenca minera asturiana, y luego pasó el resto de su vida en Madrid con su mujer, Nena Cañadas, una de las pioneras del tenis en nuestra ciudad.

Tuve ocasión de entrevistarle hace sólo unos meses para TuSantaCruz, en los reportajes que conformarán un importante legado audiovisual de figuras chicharreras de todas las profesiones y oficios, durante una intensa hora. Su juventud memorística, sus cabales argumentaciones, sus vivencias de joven, su cariño por su tierra me impresionaron. Con una facilidad de palabra asombrosa, con una cultura y conocimiento en profundidad de la Historia y de las gentes de Santa Cruz de Tenerife, la charla con D. José María se convertía en un rejuvenecimiento y en unas ganas de que nunca terminase.

Se quejaba, no obstante, del individualismo de los canarios en Madrid. Nosotros, cuando estamos en la Península, decimos que somos canarios, no que somos tinerfeños, palmeros, o grancanarios. Nos une una ligazón con nuestro archipiélago…pero no somos asiduos de las actividades que se hacen en la Casa de Canarias o en cualquier evento cultural.

Las crónicas de Segovia Cabrera, recogidas ya en varios volúmenes, y que, estamos seguros que su incansable hermano Rafael, recopilará en su totalidad, nos muestran un Santa Cruz de Tenerife más pequeño que el actual, donde era más fácil vivir, y donde, a pesar de la distancia, rezumaba pasión por su ciudad.

Nunca valoraremos lo suficiente sus trabajos, verdaderos ensayos de humanidad, de conocimiento, de Memoria en definitiva.

Desde lo que escuchó de pequeño de palabra del sacerdote Santiago Beyro sobre la derrota de Nelson a su siempre recordado tío Juan Vicente.

La juventud y ganas de vivir de José María Segovia Cabrera las tendremos siempre presente. Y ser un chicharrero en Madrid.

Descanse en paz.

Jesús Pedreira Calamita

Presidente de TuSantaCruz

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