Un tobogán de vértigo

Tobogán más grande del mundo

El tobogán más grande del mundo

El Verrückt Meg-A-Blaster tiene una caída de 52 metros de altura, el equivalente a un edificio de 17 plantas

Es el tobogán de agua más grande del mundo y se encuentra en Kansas, EE.UU. Schlitterbahn es un gigantesco parque acuático y uno de los resorts turísticos más importantes de la zona. Dada su gran popularidad, en el año 2013 la empresa se propuso batir un récord de vértigo y asumió el reto de la construcción del tobogán más grande del mundo.

El ingeniero Jeff Henry, especialista en diseños acuáticos, fue el creador de este innovador tobogán que rompe todos los moldes. Tiene una caída más prolongada que la de las cataratas del Niagara y es más alto incluso que la Estatua de la Libertad. Nada menos que 52 metros de altura, el equivalente a un edificio de 17 plantas.

En las instalaciones del Schlitterbahn hay otros toboganes de formas curiosas, pero ninguno puede competir con el Vërruckt, que como su propio nombre indica en alemán, se trata de un tobogán para “locos”.

Descender por un tobogán a 104 kilómetros por hora

Los valientes que se atreven con esta sorprendente experiencia tienen que estar dispuestos a soportar el subidón de adrenalina que supone caer al vació a una velocidad de 104 kilómetros por hora.

Curiosamente, cualquiera que se lance por el Verrückt tiene que hacerlo en compañía de otras tres personas gritándole al oído. Las normas de este parque acuático exigen que el descenso se realice a bordo de un raft y en grupos de cuatro aunque, si realmente pasas miedo descendiendo por este tobogán, poco iban a hacer por ti tus acompañantes.

Durante la caída se alcanza una velocidad máxima de 104 kilómetros por hora, superando así al que hasta 2014 fuera el tobogán más grande del mundo: el Insano de Brasil (40,9 metros de caída y 100 kilómetros por hora durante el descenso).

El Ilustrador

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