Urna

Ya he reflexionado… Pero sigo anclado

Con el freno de mano atascado y sin poder quitarlo. La fiesta democrática que debiera ser una jornada electoral, la percibo como un conflicto de conciencia. El derecho consolidado de poder votar se convierte en un deber cívico de mucha responsabilidad, pero amargo como trampa saducea por la convicción de que vote a uno o a otros, la voy a pifiar; pues ninguno me ofrece garantía suficiente ni confianza en sus capacidades e intenciones